Quart dice adiós al histórico horno de San José

Panel cerámico que formará parte del fondo municipal. / lp
Panel cerámico que formará parte del fondo municipal. / lp

Los propietarios donan al Ayuntamiento el panel cerámico

VANESSA HERNÁNDEZQUART.

Hay locales que resisten al paso del tiempo, establecimientos históricos que permanecerán vivos para siempre, donde sus miles de anécdotas nunca desaparecerán. Es el caso del horno más antiguo de Quart de Poblet; el horno de San José. Sus propietarios, Ofelia y Vicente, lo han mantenido abierto hasta que ha sido imposible continuar con el negocio.

«El horno de leña necesitaba una reparación y no podíamos afrontarla», indica Ofelia con decepción. Una situación que ha obligado a esta familia de horneros a vender el local centenario tan valorado por los vecinos de Quart. No obstante, los dueños antes de cerrar esta etapa gloriosa al frente de San José han querido donar algunos bienes patrimoniales al Ayuntamiento.

El más emblemático, sin duda, el panel cerámico de la fachada. Este cartel se elaboró artesanalmente a mitad del siglo XX, convirtiéndose en historia viva del municipio. «Tiene un gran valor patrimonial y sentimental para Quart, estamos muy agradecidos por esta donación», señalan desde el área de Patrimonio del Ayuntamiento. Otros de los enseres cedidos son las palas de horno, las básculas antiguas de cocina o algunas máquinas voluminosas de panadería.

Un acopio de materiales históricos que el Consistorio ha trasladado a las dependencias municipales con el objetivo de seguir los pasos oportunos para catalogar dichos bienes y poner en valor este acervo en desuso. «Primero tenemos que hacer un inventario y analizar las condiciones y el estado de conservación de los enseres», subrayan desde Patrimonio.

En este sentido, según fuentes municipales, la idea es poder exhibir este patrimonio histórico en el museo virtual, junto al resto de bienes culturales del municipio donde las piezas y documentos digitalizados podrán observarse de forma audiovisual.

Un proyecto que podrá ser desarrollado a través de Fondos Feder de la Unión Europea, indican. Una iniciativa que para Ofelia y Vicente significa inmortalizar de alguna manera su legado.

«Estos materiales son historia viva de Quart, forman parte de la esencia de nuestro horno», relata Ofelia. Sin duda, una triste noticia para todos los vecinos de la localidad, puesto que era un local muy querido por todos. «El pan de San José tenía un sabor y un aroma que nos recordaba a tiempos pasados», señala un cliente. «Sus tortas de pasas y nueces y sus roscones de Reyes eran inmejorables. Lo echaré de menos», señala otro vecino.

Desde los 14 años

Una aflicción que para Ofelia y Vicente se intensifica al pensar en todo lo que han vivido entre estas cuatro paredes. «Desde los 14 años me llevo dedicando a hornear pan, para mí ha sido mi vida y siempre nos hemos mantenido fieles a nuestra filosofía del pequeño artesano», agrega.

Una misión que consistía en mantener la idea tradicional de sus padres y de los anteriores dueños, la familia Coll Mollins. Según Ofelia, el objetivo siempre ha sido elaborar el pan de forma artesanal.

«Nosotros siempre hemos querido ofrecer a nuestros clientes un pan de calidad, pese a que el proceso es mucho más complejo que la producción hecha de manera industrial, que es la que predomina actualmente», relata. «Sólo espero que nuestro horno sea recordado siempre como un lugar emblemático de Quart», concluye.