La Pobla saca a licitación las obras para rehabilitar el edificio l'Ancora por 1,5 millones

El edificio l'Àncora, abandonado y en desuso. / lp
El edificio l'Àncora, abandonado y en desuso. / lp

La empresa adjudicataria tiene un año para presentar el nuevo proyecto y un plazo de 24 meses para ejecutar la reforma

V. H. LA POBLA.

El Ayuntamiento de La Pobla aprobó en la sesión plenaria el pliego de condiciones para la subasta del aparthotel l'Ancora, ubicado en la playa. Con los votos a favor del equipo de Gobierno y de Ciudadanos y la abstención del PP, La Pobla saca a licitación la rehabilitación de este edificio que lleva más de 30 años en desuso y abandonado.

Según fuentes municipales, el precio de salida es de más de 1,5 millones de euros. Además, según dichas fuentes, una de las cláusulas del contrato es que la empresa adjudicataria dispone de un año para presentar el proyecto de ejecución y un plazo de 24 meses para rehabilitar este solar. Según fuentes municipales, las entidades interesadas en adquirir esta propiedad tendrán que trasladar una propuesta que será adjudicada al mejor postor.

«El plan urbanístico tiene que ser compatible con la calificación del suelo como uso terciario», subrayó el alcalde del municipio, Enric Palanca. En este sentido, este edificio está ubicado en un terreno destinado para un fin turístico y no está permitido ser utilizado como vivienda habitual.

Además, según consta en el pliego de condiciones, la mitad de los ingresos de la subasta será para los más de 80 propietarios actuales de la edificación, y el resto se transferirá a las arcas municipales con una finalidad urbanística. «Después de 30 años de conflicto alrededor de este inmueble, hemos podido desbloquear la situación y estamos tramitando la fase final del expediente», subrayó el alcalde. No hay que olvidar que esta rehabilitación es una demanda vecinal histórica, puesto que el inmueble lleva décadas en desuso.

Según fuentes vecinales, durante este tiempo, se han tapiado varias veces las entradas porque se colaban okupas y drogadictos. Además, las estructuras están dañadas e invadidas por pintadas, cristales rotos, paredes agrietadas y roedores que campan a sus anchas.

Una situación que se ha ido alargando en el tiempo por varios factores. Entre estas causas están las diferencias entre los 80 propietarios (madrileños, holandeses, ingleses) porque nunca llegaron a ningún acuerdo para el uso del solar. Sin embargo, tras la aprobación de esta licitación, la rehabilitación de l' Ancora cada vez está más cerca.