Pinchan las ruedas del coche de la alcaldesa de Moncada

Una de las ruedas. / lp
Una de las ruedas. / lp

La Guardia Civil investiga este acto vandálico, sucedido en el interior de un garaje comunitario, para poder dar con los autores

MARINA COSTAMONCADA.

La alcaldesa de Moncada, la socialista Amparo Orts, sufrió en la madrugada del lunes al martes un acto vandálico cuando su coche, estacionado en un garaje comunitario de una finca del municipio, apareció con las cuatro ruedas pinchadas.

Al parecer, fue el único vehículo que sufrió este percance, lo que indica la clara intencionalidad de los hechos. La Guardia Civil ya está investigando lo sucedido, pues se ha presentado la correspondiente denuncia, para recabar imágenes o testimonios que permitan localizar lo antes posible al autor o autores de este acto vandálico.

La responsable municipal colgó en redes sociales lo ocurrido. «Esta tarde, al ir a por mi vehículo al garaje, he tenido la desagradable sorpresa de encontrarme las cuatro ruedas rajadas. He revisado el resto de vehículos que aparcan en el garaje, preocupada por si estaban en las mismas condiciones, pero el mío era el único», lamentó.

«Entiendo que haya personas que no acepten la democracia y el resultado que libremente los ciudadanos han votado, haciendo el mal, injuriando e insultando constantemente. Me duele por mi familia pero seguiré defendiendo la libertad y mis ideas con más firmeza que nunca», subrayó la alcaldesa.

Numerosos responsables políticos y vecinos lamentaron ayer lo sucedido y mostraron su apoyo público a Orts en redes. Uno de ellos fue el portavoz de Ciudadanos de Moncada, Jesús Gimeno, que condenó lo ocurrido. «Mi más firme condena a este hecho, cuando se sobrepasan ciertos límites los demócratas nos unimos ante los intolerantes. Mucho ánimo» matizó en Twitter.

Tras el aluvión de comentarios lamentando lo sucedido, Orts se mostró agradecida por el apoyo unánime recibido. «Muchísimas gracias a tod@s por vuestras palabras de ánimo por lo ocurrido ayer. En la vida todo regresa...la maldad vuelve al remitente».