Paterna ultima las obras de la residencia para discapacitados que abrirá el próximo año

La visita a las instalaciones, ayer. / lp
La visita a las instalaciones, ayer. / lp

Los trabajos en el edificio finalizarán en diciembre para cubrir 38 nuevas plazas que se sumarán a las 64 del centro de día

MARINA COSTA PATERNA.

Las obras de la residencia para personas con diversidad funcionar de Paterna llegan a su recta final y concluirán el próximo mes de diciembre. El proyecto, financiado por la Diputación de Valencia, permitirá abrir la esperada instalación el próximo año, con 38 plazas que se suman a las 64 del centro de día.

El alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, acompañado por la diputada autonómica, Mercedes Caballero, la diputada provincial Mercedes Berenguer y los concejales de Servicios Sociales e Infraestructuras, Julio Fernández y Nuria Campos, visitaron ayer las obras del edificio de la carretera de Manises, donde se ubicará la futura residencia y centro de día para cubrir «una importante demanda».

Los trabajos incluyen dos nuevos módulos, que junto al edificio principal, tendrán capacidad para un total de 38 usuarios. Estas áreas «se alzan sobre dos parcelas municipales de 1.494 y 2.997 metros cuadrados, cedidas por el Consistorio a la Conselleria con el objetivo de desbloquear esta infraestructura, abandonada durante años por el Partido Popular».

La construcción se paralizó cuando sólo se había construido un módulo para 12 internos

En ese sentido, Sagredo ha reiterado el deseo «del equipo de gobierno socialista de que la Conselleria de Políticas Inclusivas recepcione cuanto antes este edificio y comience a prestar servicio para poder así garantizar los cuidados y la atención que necesitan las familias paterneras con personas con diversidad funcional a su cargo».

El centro de día y la residencia están ubicados en la carretera de Manises, un edificio incompleto hasta ahora, que fue construido hace ocho años con dinero del Plan E del Gobierno de Zapatero.

El Ejecutivo paternero cedió a la Conselleria de Políticas Inclusivas los terrenos necesarios para construir los dos módulos que faltaban, por un valor de más de un millón de euros, y la Diputación de Valencia inyectó 1, 6 millones de presupuesto para su ejecución, el año pasado.

La construcción se paralizó cuando sólo se había construido un módulo de la residencia, con plazas para 12 internos, lo que impedía su puesta en funcionamiento, ya que para que fuera viable económicamente eran necesarios, al menos, dos módulos.

«Esta ha sido una de nuestras prioridades en esta legislatura porque sabíamos de la necesidad que tienen muchísimas familias. La apertura de este centro cubre así una demanda verdaderamente histórica», destacó Sagredo. Los retrasos en la construcción del edificio han obligado durante años a numerosas familias a tener que desplazarse a poblaciones que dispusieran de estos servicios. La nueva zona en obras dispondrá, entre otras instalaciones, de cocina industrial y un amplio comedor.

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