Paterna pone precio al mobiliario urbano para concienciar y evitar destrozos y vandalismo

Una pegatina,  en una papelera. / a. p.
Una pegatina, en una papelera. / a. p.

El Ayuntamiento instala más de 300 carteles y pegatinas en papeleras, contenedores, bancos y señales de tráfico para informar del coste de cada elemento

MARINA COSTA PATERNA.

Poner precio a la papelera de la esquina, al banco del parque o a la señal de tráfico de la calle para concienciar a todos los paterneros de la necesidad de cuidar y respetar el mobiliario urbano con el que se cruzan todos los días. Esta es la novedosa campaña informativa que acaba de comenzar el Ayuntamiento de Paterna para preservar los elementos urbanos de destrozos innecesarios o actos vandálicos, cuyo coste acaba revertiendo en el bolsillo de todos los paterneros.

El objetivo fundamental es «conseguir el compromiso vecinal en el respeto y cuidado de los elementos urbanos» y, para ello, el Consistorio ha etiquetado papeleras, bancos, contenedores y señales de tráfico indicando su coste.

Esta iniciativa ha utilizado hasta la fecha más de 300 carteles y pegatinas que lucen ya por todos los barrios de Paterna. La concejala de Infraestructuras, Núria Campos, destaca que «el objetivo de esta campaña de concienciación es que los paterneros y paterneras conozcan el precio de los diferentes elementos del mobiliario urbano, aprecien su valor y colaboren en su protección, buen uso y mantenimiento, ya que el Consistorio realiza una importante inversión cada año en su cuidado y reposición».

Etiquetas gigantes

Con ese fin, en todos los barrios del municipio, se han colocado etiquetas gigantes plastificadas en papeleras, que tienen un coste de 60 euros; bancos que cuestan 295 euros; contenedores que valen 1.100 euros y señales de tráfico, cuyo valor es de 120 euros.

En este sentido, Campos destaca que «una Paterna limpia y cuidada es responsabilidad de todos», ya que las reparaciones y reposiciones las pagan al final los propios vecinos.

Como muestra de la importancia de la implicación de los residentes en el cuidado del mobiliario urbano, la concejala se ha referido a la reciente visita al parque de Alborgí realizada por un grupo de alumnos y alumnas de tercero y cuarto de primaria de la Escuela Profesional La Salle, que se pusieron en contacto con el Ayuntamiento para trasladar al primer edil sus sugerencias de mejora de este parque. De hecho, realizaron una visita junto al alcalde, Juan Antonio Sagredo. Campos indica que, además de hacer partícipes a los menores de esta campaña de concienciación, «con su interés, este grupo de alumnos paterneros nos están dando a todos una lección de responsabilidad cívica y de compromiso con nuestro pueblo». A este respecto, la concejala confirma que se han llevado a cabo en el parque todas las sugerencias aportadas por los estudiantes, como la instalación de un pipicán o la creación de un área de juego infantil, entre otras.

Y es que el vandalismo y los destrozos de mobiliario urbano en Paterna cuestan cada año a todos los paterneros miles de euros. En 2017, en el barrio de La Coma, se destinaron más de 12.000 euros a reemplazar papeleras y reparar bancos destrozados. Si bien, el Consistorio tiene que reinvertir en mobiliario en todos los barrios de forma periódica. Muchas veces, «no se trata ni siquiera de un acto vandálico propiamente dicho, sino de un uso incorrecto que provoca el deterioro o la rotura de un elemento urbano».

También, recientemente, el Consistorio tuvo que reemplazar todos los contenedores de un barrio al no disponer ya ninguno de tapas. Los vecinos reclamaron el cambio por los problemas de malos olores e insalubridad que presentaban estos puntos de recogida.

La rotura y el robo de bombillas también obligó al Consistorio paternero a instalar farolas de carretera, de doce metros de altura, en una plaza en la que permanentemente se producían robos y actos vandálicos. El vecindario llevaba ya seis años sin iluminación.

 

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