Paterna comienza a tapiar los pisos de la 'finca del miedo' para frenar las ocupaciones ilegales

La Policía Local vigila las obras de tapiado que comenzaron ayer en la planta baja de la malograda finca. : Damian Torres/
La Policía Local vigila las obras de tapiado que comenzaron ayer en la planta baja de la malograda finca. : Damian Torres

Operarios protegidos por Policía Local cierran cinco viviendas y los garajes del edificio, tomado por okupas, mientras los últimos vecinos empiezan a marcharse

MARINA COSTA PATERNA.

A las 8 en punto de la mañana llegaban ayer seis agentes de la Policía Local, con operarios de la brigada de obras, a la llamada 'finca del miedo' del barrio de Santa Rita en Paterna para iniciar el tapiado de cinco viviendas y garajes en la planta baja. Los trabajos en el edificio, en el que residen más okupas que vecinos, eran seguidos con curiosidad por algunos viandantes y residentes que se asomaban a las ventanas.

Los tabiques se realizaron en puertas y ventanas a pie de calle y en la puerta principal del garaje donde «ya no queda ningún vehículo». La próxima semana se clausurarán otras 25 viviendas que ya están vacías para evitar el efecto llamada. También se tapiarán agujeros realizados en las paredes por los okupas para conectar pisos entre sí.

Esta actuación municipal cierra años de trámites y conflictos. La finca ha sido en este tiempo foco de peleas, detenciones o incendios para disgusto y preocupación de las últimas ocho familias que quedaban en el inmueble. La policía controló ayer todos los trabajos desarrollados por los operarios y realizó «turnos de vigilancia de dos agentes para que se pueda terminar el tapiado y para que la obra fragüe, con el fin de evitar que esta tarde se intente entrar en alguna de estas viviendas», según explicó ayer el jefe de la Policía Local, Rafael Mestre. Un dispositivo nocturno de vigilancia se ha mantenido esta noche para evitar «altercados o destrozos».

Plan de ayudas

El alcalde de Paterna, Juan Antonio Sagredo, resaltó ayer que «desde Servicios Sociales se está trabajando con cada familia para analizar la situación concreta de cada una y buscar alternativas».

Con los propietarios «se ha planteado un plan de ayudas de alquiler para cubrir los primeros meses y, en el caso de los okupas, se pedirá ayuda a la Conselleria para buscar soluciones al problema». A partir de ese momento, se procederá a la demolición del edificio, después de que un informe municipal lo declarara en ruina económica.

El Consistorio elaboró un proyecto técnico de derribo. El informe sobre esta finca, que es de propiedad privada, determinó que era mucho más costoso rehabilitarla, tras años de desperfectos, averías, vandalismo y enganches ilegales.

La difícil situación por la que han pasado las últimas familias, legalmente establecidas en la finca, obligó al Consistorio paternero a tomar cartas en el asunto para resolver una situación que «se ha había vuelto insoportable de aguantar, insostenible. Esto ya no se podía mantener así», aseguraba ayer una de las vecinas.

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