Las obras de la Ermita de Picassent sacan a la luz un refugio de la Guerra Civil

Las obras en marcha y el acceso localizado. / lp
Las obras en marcha y el acceso localizado. / lp

La actuación puede continuar, evitando ese tramo, hasta que los técnicos de la Conselleria de Patrimonio lo valoren

ADA DASÍPICASSENT.

Las obras que se están realizando en el entorno de la Ermita de Picassent han sacado a la luz un refugio de la Guerra Civil que está documentando la arqueóloga de la Conselleria de Patrimonio, Tina Herreros. El hallazgo tuvo lugar cuando la empresa constructora estaba haciendo los cimientos para la futura sala de exposiciones, cuando se desplomó un trozo de tierra y apareció una cavidad.

Tras comunicarlo a la administración valenciana, la arqueóloga comenzó sus trabajos de investigación para valorar el descubrimiento. Se trata de una galería de entre 30 y 40 metros de longitud y una anchura de 1,20, que atraviesa toda la plaza, desde la parte más baja a la alta, y paralela al edificio de la Ermita. Está rematada por unas escaleras en zig zag, «propia de estas construcciones», como matiza Tina Herreros, que están cubiertas de escombros, y cuenta con una subgalería.

La arqueóloga explica que «no se puede obtener una cronología porque no hay estratigrafía. Las paredes están cinceladas en la roca blanda, sin ningún elemento de construcción, pero se están buscando documentación que haga referencia a esta galería». No obstante, si se confirma que se trata de un refugio de la Guerra Civil «será considerado inmediatamente, por decreto como un Bien de Relevancia Local» y tendrá que protegerse.

Los pasos a seguir serán primero documentar el hallazgo, después elaborar un informe y por último, los técnicos de Patrimonio tendrán la última palabra para decidir qué hacer para conservarlo o ponerlo en valor.

De momento, las obras pueden continuar dejando ese tramo libre, pero se tendrá que modificar el proyecto porque esto supone un gasto añadido que no estaba contemplado.

Herreros anticipa que «habrá que valorar su apertura al público para visitarlo porque no cumple las medidas de seguridad». «No obstante, hay que conservarlo aunque los técnicos tiene la última palabra. Una posibilidad podría ser incorporarlo al proyecto constructivo y que se pueda acceder de forma puntual, por ejemplo, los investigadores».