La muerte de peces junto a las cloradoras desata la polémica en l'Horta

Acequia junto a la playa de El Puig. / lp
Acequia junto a la playa de El Puig. / lp

Municipios de la comarca se pronuncian sobre la instalación de las máquinas al final de las vías que desembocan en el mar

J. A. M./I. G.

HORTA. La instalación de máquinas cloradoras en los tramos finales que desembocan en el mar ha despertado un gran revuelo entre los ciudadanos de las localidades afectadas y algunos ayuntamientos ya se han pronunciado oficialmente al respecto.

En concreto, la Pobla de Farnals emitió un comunicado ayer y manifestó que los dispensadores de cloro son una medida dirigida por la Conselleria de Agricultura y Transición Ecológica con el objetivo de resolver temporalmente el problema de las bacterias fecales.

Luisa Aragó, regidora de Medio Ambiente de la localidad, expresó que el proceso de cloración «está supervisado por los técnicos de la Generalitat y no afecta a la fauna marina ni a la salud de las personas usuarias de las playas».

Uno de los detonantes de esta polémica es la pregunta que lanzó el PP en el Consell sobre la aparición de peces muertos junto a la cloradora instalada para impedir la llegada de aguas fecales a la playa de El Puig. Es una de las instalaciones repartidas por varias partes del litoral de l'Horta Nord ante el problema que en verano obligó a reiterados cierres de playas.

El grupo parlamentario popular desea conocer «las cantidades de cloro vertidas en las playas, los puntos desde donde se han vertido, cuánto tiempo llevan vertiendo el cloro, las cantidades de peces muertos recogidos y qué han hecho con ellos». La portavoz de Medio Ambiente en Les Corts, Elisa Díaz, califica de «escándalo» la decisión de la consellera de Transición Ecológica, Mireia Mollà, «de convertir las playas en piscinas a costa de la muerte de un montón de peces», aunque el Ayuntamiento explicó que se había tratado de «tres o cuatro peces, no es algo masivo».