Médicos y pacientes alertan del «grave» estado del centro de especialidades de Burjassot

Humedades. Una de las estancias del edificio, con múltiples goteras, humedades en el techo y papeles en el suelo. / lp
Humedades. Una de las estancias del edificio, con múltiples goteras, humedades en el techo y papeles en el suelo. / lp

Goteras, agujeros en el techo, material roto y falta de medios se suman a reivindicaciones históricas como disponer de una ambulancia para cubrir urgencias médicas

MARINA COSTA

«Da miedo trabajar aquí, teniendo en cuenta que estamos atendiendo a personas enfermas. El edificio se encuentra en unas condiciones deplorables, hay goteras en la sala de reuniones, desconchones, material médico estropeado, escombros abandonados en zonas del interior, agujeros en el techo... la insalubridad general resulta un peligro para profesionales y pacientes».

Médicos del centro y usuarios, «hartos» del estado del complejo sanitario, están llevando a cabo una campaña de movilizaciones y escritos para denunciar esta situación «tercermundista». «Hemos creado una plataforma para alertar de la grave situación en la que se encuentra el centro de especialidades y hasta la fecha todo sigue igual», destaca Silvia, una de las portavoces de la entidad.

El edificio está lleno de «humedades, hay agujeros en puertas y techos tapados con periódicos y radiografías viejas, grietas en paredes, falta de espacio para el material de curas, camillas y focos estropeados; hasta frigoríficos y taquillas personales tapando puertas y accesos básicos». El sótano está en condiciones «insalubres», con acumulación de basura y «máquinas de radiología sucias y sin uso». La Plataforma Burjassot por una Sanidad Digna está dispuesta a movilizarse «si la Consellería sigue haciendo caso omiso a una situación que impide a los profesionales atender con seguridad y con medios en condiciones a los pacientes».

Otra reivindicación básica se centra en el transporte sanitario, en concreto, para atender las urgencias médicas de los profesionales del centro. La plataforma recogió en dos meses más de 4.000 firmas reclamando una ambulancia para cubrir el servicio. La denuncia en redes sociales de Marichel Larrocha, médico de familia en Atención Continuada de Burjassot, criticando que los recursos de Urgencias eran «cada vez más precarios», movilizó a vecinos y profesionales para volver a disponer de un vehículo TNA (Transporte no Asistido), una ambulancia con conductor con la que llegaban «al lugar sin dificultad alguna».

Esta falta «ha obligado a compañeras a tener que cubrir servicios en patinete o caminando hasta dos kilómetros. Acudir a una urgencia en coche particular, buscar la calle de madrugada, aparcamiento.... aquí también asumimos las urgencias pediátricas, por ejemplo, y no puedes estar buscando aparcamiento si debes actuar con rapidez». Desde febrero, «disponemos de un coche cedido por la Consellería. Seguimos igual y además hay que repostarlo. Si recibe un golpe o un arañazo, por ejemplo, lo tenemos que cubrir nosotros», recalca Larrocha. «Algún día no vamos a llegar a tiempo. Trabajar así no es eficaz y nos genera situaciones de estrés sobreañadidas e innecesarias. Así no se puede atender bien a un paciente», afirma.

Anteriormente se dispuso de un vehículo prestado por la Unidad Hospitalaria Domiciliaria (UHD) y, luego, el Ayuntamiento de Burjassot costeó otro varios meses. «Agradecemos el gesto, desde luego, pero todo han sido parches».

A esta circunstancia se suma «la falta de medios». «Pasamos las urgencias sin calefacción ni agua caliente por las noches. Hay médicos de baja que no se sustituyen, libranzas de guardia que no se cubren. Los médicos de Atención Primaria están sobresaturados y en Urgencias estamos agotados. Aquí atendemos una población flotante de universitarios muy importante, tres residencias geriátricas, un centro de discapacitados, un centro de menores... las necesidades son claras».