Un insecticida para palmeras pone en jaque la salud de la 'chica burbuja'

Las palmeras que van a ser tratadas y, pintada de azul, la casa donde vive Elvira Roda. / jesús signes

El Ayuntamiento de Alboraya fumigará contra el picudo en la Patacona el viernes y la familia de Elvira Roda tendrá que plastificar casi toda la casa

HÉCTOR ESTEBAN VALENCIA.

Un tratamiento contra el picudo rojo en las palmeras de la playa de la Patacona ha puesto en alerta a la familia de Elvira Roda, la conocida como 'chica burbuja' que padece sensibilidad química múltiple y que puede ver empeorado su estado de salud con el insecticida con el que se va a fumigar en la madrugada del próximo viernes. El Ayuntamiento de Alboraya defiende que el producto cumple con la normativa mientras que la familia de Elvira Roda cree que se podría haber buscado alguna alternativa por parte del Consistorio.

La sensibilidad química múltiple es una enfermedad que produce distintas reacciones ante elementos tan comunes como un perfume, detergente o cualquier otro producto compuesto por sustancias químicas. Elvira Roda vive prácticamente recluida en su casa de la Patacona y tan sólo sale al anochecer a la playa cuando la exposición a todos aquellos elementos que le pueden dañar pierden cierta intensidad.

La personas que padecen esta enfermedad, que es un porcentaje mínimo a nivel mundial, tienen síntomas que afectan al sistema nervioso, problemas respiratorios y desajustes gastrointestinales. El producto químico con el que se van a tratar las palmeras pueden generar en la 'chica burbuja' desde picor de ojos hasta diarreas, insuficiencia respiratoria, sudores y sequedad bucal, entre otros síntomas. Es una enfermedad crónica a la que sólo se le pueden aliviar los síntomas alejando al paciente de todo aquello que le pueda afectar. Está reconocida como enfermedad pero no hay un tratamiento que la cure, por lo que la única opción es la prevención.

«La verdad es que estamos muy preocupados por lo que pueda pasar. Tenemos informes médicos que hemos presentado en el Ayuntamiento de Alboraya para que reconsideren la situación. Mi hija está muy preocupada por la incertidumbre de lo que va a pasar», señala Elvira Llorca, madre de la 'chica burbuja' y una luchadora incansable. La familia, ante la negativa del Ayuntamiento de paralizar la fumigación, prevé plastificar prácticamente la vivienda para evitar en la manera de lo posible que el insecticida contra el picudo afecte a Elvira.

El alcalde de Alboraya, Miguel Chavarría, defiende la actuación: «El producto que vamos a utilizar está aceptado por el Seprona, la conselleria de Medio Ambiente y la empresa de control de plagas contratada por el Consistorio. Además, vamos a realizar la fumigación a las cuatro de la madrugada para que el efecto del producto ya no sea tan intenso al amanecer». La actuación se iba a realizar el pasado lunes pero por un error reconocido por el Ayuntamiento en el aviso a los vecinos se aplazó al 10 de mayo.

«Hemos avisado con tiempo y nos hemos reunido en varias ocasiones con los familiares de Elvira Roda. Les hemos dicho que estamos en disposición de utilizar en un futuro un producto alternativo si ellos nos lo proporcionan», explica Chavarría. Los familiares de la chica burbuja creen que la fumigación de madrugada no es un alivio porque Elvira sufre las consecuencias del producto de manera más sensible que el resto de las personas. Además, no puede salir de casa para desplazarse a otro domicilio. «Tener preparada su vivienda es ya de por sí un gran esfuerzo, por lo que no podemos sacar a mi hermana y llevarla a otro sitio», explica Carmel Roda, que asegura que hay tratamientos orgánicos contra el picudo que se pueden utilizar y no son dañinos. Además, considera que debe de ser el Ayuntamiento el que busque los sustitutivos y no la familia.

La situación que vive Elvira Roda impactó en la opinión pública y Francisco Hernando 'el Pocero' acondicionó y le prestó su avión privado para ser tratada en un hospital de Dallas. A su vuelta, las promesas institucionales para mejorar la vida de la 'chica burbuja' no llegaron a cristalizar en su totalidad y Elvira convive con su enfermedad discretamente en una casa familiar en la Patacona. Amigos y entidades como la Fundación del Valencia -es nieta de José Llorca, fundador el club- colaboran con ella. Alejada de los focos, ahora un simple tratamiento contra el picudo se ha convertido en una nueva batalla que quiere ganar.