Goteras en el colegio Joan XXIII de Catarroja obligan a quitar placas de escayola

El hall del edificio, donde se han quitado varias placas. / lp
El hall del edificio, donde se han quitado varias placas. / lp

La medida se ha tomado para evitar accidentes y la reparación definitiva de la cubierta del edificio está consignada en el Plan Edificant

ADA DASÍ CATARROJA.

La empresa pública de Catarroja, Eserca, ha retirado placas de escayola del techo de varias aulas del colegio Joan XXIII para evitar que puedan desprenderse a causa de las goteras existentes en la cubierta del edificio, como ya ocurrió en el mes de julio, cuando el centro estaba vacío. El problema, defecto de construcción según un informe municipal, se ha agudizado con los últimos episodios de lluvias.

La alarma se ha extendido entre los padres y madres del alumnado, después de que los niños comentaran en sus casas que en su clase «hay un agujero en el techo». Los problemas se localizan en la planta baja, principalmente en la zona del hall edificio principal, zonas administración y conserjería, planta primera, en las aulas de música, profesores y psicopedagogía 1 y 2, clase de 4º B, y en el bloque de vestuarios del gimnasio masculino y femenino.

La empresa pública, conociendo ya el problema por tres informes anteriores, ha limpiado la cubierta en diferentes épocas del año, dado que la proximidad al parque Barraques, hace que se acumulen hojas en las canales. Aunque la zona de mayor incidencia es la opuesta, la que está próxima a la calle Músico Gimeno.

La concejala de Educación, Núria Blanch, explica que «se han quitado las placas que presentaban peligro» y que «es seguro». «Este problema lo hemos comunicado en numerosas ocasiones a la Conselleria porque el Ayuntamiento no tiene las competencias en el colegio público. Nosotros solo podemos hacernos cargo del mantenimiento básico», advierte.

El centro tiene nueve años y la empresa competente fue Ciegsa, que lo edificó en seis meses. La edil puntualiza que «se trata de un defecto de construcción porque no se impermeabilizó el techo de forma correcta». De hecho, en el último informe, se advierte que la problemática ha sido «por deterioro progresivo de la tela impermeabilizante, expuesta al exterior, un desbordamiento de la canal longitudinal por falta de sección, o bien la falta de puntos de recogida de agua para la cubierta y las intensas lluvias en un espacio corto de tiempo».

Según explica el alcalde, Jesús Monzó, la reparación de la cubierta «se incluye en el Plan Edificant aprobado por la Conselleria», pero «el proceso para iniciar las obras es lento». «La empresa constructora es la que tendría que hacerse cargo de repararlo pero hemos decidido incluirlo en este programa de mejoras de colegios públicos», añade. El problema se trató en el Consell Escolar Municipal celebrado ayer mismo, en el que Blanch señaló que en este tema «tenemos que ir todos a una, Ayuntamiento, equipo directivo y padres y madres».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos