La federación vecinal de Xirivella exige medidas «efectivas» para atajar el ruido de los aviones

Un avión toma tierra en el aeropuerto de Manises, cerca de varios grupos de viviendas. / txema rodríguez
Un avión toma tierra en el aeropuerto de Manises, cerca de varios grupos de viviendas. / txema rodríguez

Los representantes piden que se amplíe la huella acústica porque «no cubre ni el 20% de las viviendas afectadas» y reclaman cambios en las rutas de entrada y salida

MARINA COSTA XIRIVELLA.

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Xirivella, que aglutina a cuatro entidades (San Ramón, Montealegre, Avenida de la Paz y Alquerías), reclama medidas «efectivas» para acabar con el creciente ruido de los aviones que sobrevuelan la población, «la más castigada por el tráfico aéreo con diferencia, en número de viviendas».

La huella acústica fue uno de los temas prioritarios abordados durante la asamblea de la federación de vecinos celebrada esta semana. «Hace un año se aprobó la ampliación pero ni siquiera abarca toda la zona afectada. No llega a cubrir ni el 20% de las viviendas que padecen esta situación, tanto de día como de noche», explica el presidente de la entidad, José Luis Sanz.

Para los vecinos esta solución «solo es un parche. Primero, porque ni siquiera se están insonorizando todos los ventanales de las viviendas incluidas en el plan y, segundo, porque durante los meses de calor, los afectados no pueden estar con las ventanas cerradas. Muchos no disponen de sistemas de climatización y tampoco tiene sentido estar día y noche con el aire acondicionado por el gasto y el consumo energético que eso supone».

Los afectados demandan la insonorización de todas las ventanas y sistemas de climatización en verano El Ayuntamiento ya reclamó a Aena que actualice los datos para valorar la afección real

La reivindicación de la federación se centra, por tanto, en el cambio de rutas «de entrada y salida al aeropuerto. Los aviones realizan las maniobras de aproximación a baja altura, así que lo lógico es que lo hagan sobre zonas donde no haya población. Hay alternativas en áreas donde sí hay algunas empresas pero donde no se trabaja por la noche».

2.400 fuera

En esta batalla también está inmerso el Ayuntamiento de Xirivella. La ampliación del Plan Acústico, que se produjo en enero de 2018, «dejó fuera a 2.400 vecinos de Xirivella, ya que aunque el aumento de viviendas afectadas fue significativo, sigue siendo insuficiente». Los datos en los que se basaba «eran de 2012, mientras el Mapa Estratégico del Ruido fase III ya refleja el escenario de tráfico de aviones de 2016, con datos actuales», destaca el concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Boro Montroy.

El incremento del tránsito aéreo en estos últimos años «obliga, por tanto, a tomar ya en consideración escenarios actuales para valorar la afección real y actuar en consecuencia».

Otro aspecto importante es que los trabajos de aislamiento «no incluyen todas las ventanas de las viviendas, solo se modifican las que dal al exterior pero, a la hora de evitar que el ruido entre, tampoco es suficiente. También se pide que el plan de aislamiento incluya sistemas de climatización para los meses de calor porque los afectados no pueden estar con las ventanas cerradas en pleno verano».

La ultima ampliación se basó en el escenario de 2012, reconocido en el Real Decreto de Servidumbres Acústicas del Aeropuerto de Valencia. En el informe que se elevó desde la Comisión Mixta, en julio de 2016, para la redacción del mismo, el Ayuntamiento ya hizo constar su voto en contra «al no aceptar que se reconociera un escenario obsoleto en lugar de hacerlo en base al más actual posible».

El Ministerio de Fomento y Aena recogen los datos más actuales en el citado Mapa Estratégico del Ruido, fase III, donde se ve el escenario de 2016. La zona de servidumbre acústica comprende los términos de Valencia, Xirivella, Aldaia, Manises, Mislata, Quart de Poblet y Riba-roja de Túria. La Ley de Navegación Aérea exige que se aprueben servidumbres en aquellos aeropuertos que superen los 50.000 movimientos al año, como es el caso del aeropuerto de Valencia. Así, se aprueba el mapa de ruido y el plan de acción asociado a esas servidumbres.

Según datos aportados por Aena el año pasado, con la actualización, el censo de viviendas total superaba las 4.500. De éstas, más de 1.765 ya habían sido objeto de obras de insonorización. La empresa ha destinado más de 9,1 millones de euros en proyectos de aislamiento acústico en inmuebles del entorno del aeropuerto.

 

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