La Cordà, unas fiestas de otra dimensión

Uno de los tiradores vestido con el mono reglamentario. / LP

El acto pirotécnico deja 30 heridos, dos de ellos graves

VANESA HERNÁNDEZ

El reloj marca las 1.30 horas de la madrugada del último domingo de agosto y Paterna se convierte así en el epicentro del mundo. La pólvora y el fuego invaden este municipio con su tradicional Cordà, un espectáculo pirotécnico que cuenta con alrededor de 70.000 cohetes y que fue declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2017. Este evento reúne a más 350 tiradores, que en apenas media hora prenden una tonelada de pólvora en forma de coets, coetons, arrastradores y femelletes. Una danza ancestral que es «mucho más que tirar cohetes, es una experiencia única en el mundo» señala el alcalde de la localidad, Juan Antonio Sagredo.

El edil es la doceava vez que participa en la Cordà. «Si buscas vivir adrenalina y sentir como tu corazón late fuertemente, tienes que convertirte en tirador», señala uno de los participantes justo antes de ponerse el mono en la calle Sant Antoni, evitando cualquier recodo donde pudiera engancharse algún cohete. Una de las cifras más destacables de este año es la participación de tiradoras en la Cordà, que en esta edición se ha incrementado en un 30 por ciento. «Esta fiesta representa la igualdad que poco a poco se está implantando en todos los ámbitos de la sociedad», destaca la concejala de Igualdad, María Isabel Segura.

Tras los preparativos de seguridad, aparece el 'coheter major'. Es la señal. El acto está a punto de empezar. De repente, todo se vuelve oscuro y sólo los destellos de luz y el ruido acaparan los 100 metros de la calle Major. Todos los tiradores empiezan a mover sus manos de forma repetida alrededor de su entrepierna y en la cara, para evitar golpes y fogonazos en partes sensibles. Entonces, observas como centenares de amantes de la fiesta se protegen entre ellos y están pendientes el uno del otros a la hora de disparar los coets y famellets

Asimismo, los momentos más espectaculares e impactantes de la madrugada se viven con el incendio de los cajones de cohetes, en total se quemaron 14 de los 57 que había este año. Hasta tres se prendieron de manera consecutiva. Uno de ellos, explotó cerca de uno de los tiradores, generando una sensación de quemazón en su espalda. No fue el único herido, de los más de 350 tiradores, cerca de 30 están accidentados, dos de ellos graves. Una media que supera la de los últimos años, establecida en 21. No obstante, este año han implantado novedades respecto a la seguridad. Una de ellas ha sido la incorporación de cuatro policías en el interior de la Cordà.

Por otro lado, con el objetivo de garantizar la seguridad durante el evento, se desplegó un dispositivo especial formado por 60 miembros entre Policía Local, Protección Civil, bomberos y personal sanitario, que este año se ha incrementado en un 30%, y contará con dos coordinadores sanitarios, seis médicos y once enfermeros, una UVI móvil y un hospital de campaña.