El centro de salud de Alaquàs, otra vez sin ascensor y con el aire acondicionado averiado

El ascensor del centro de salud de Alaquàs, el pasado martes. / lp
El ascensor del centro de salud de Alaquàs, el pasado martes. / lp

Los sanitarios critican los problemas que sufren los pacientes con movilidad reducida para subir dos pisos para rehabilitación o bajar al sótano a rayos X

DANIEL GUINDOVALENCIA.

Las deficiencias de las infraestructuras sanitarias vuelven a indignar a pacientes y profesionales. En esta ocasión, las críticas se centran en el centro de salud de Alaquàs, donde las averías en el ascensor y en la climatización están a la orden del día, según denuncian fuentes del personal sanitario. El único ambulatorio de la localidad cuenta con poco espacio de planta, por lo que se compone de un sótano, planta baja y tres pisos de altura, de ahí la importancia de que el ascensor esté siempre en funcionamiento, algo que no ocurre en esta infraestructura sanitaria que atiende a cerca de 30.000 usuarios.

Así, concretaron que el ascensor ha estado 14 días sin funcionar y hace algo más de una semana fue reparado. El pasado martes volvió a averiarse, por lo que requirió, de nuevo, la presencia de los técnicos para tratar de ponerlo otra vez en marcha. Siguió en funcionamiento hasta la mañana de ayer, que se volvió a parar. Por la tarde, después de dos nuevas visitas de los operarios, empezó a funcionar, aunque el personal sanitario duda que estas reparaciones hayan servido para que no se interrumpa el servicio.

«Esto está originando muchos problemas a los usuarios, ya que en el sótano están los rayos X y el almacén de dispensación de medicamentos. Cuando el ascensor está averiado, tienen que bajar por las escaleras las personas que van en silla de rueda por una lesión o con algún problema en las piernas que les impide andar y por ello tienen que hacerse una placa», describieron fuentes del Sindicato de Enfermería Satse.

El personal lamenta las situaciones de nervios originadas cuando algún usuario se queda atrapado

Además, en las plantas superiores están situados algunos servicios como el de rehabilitación con gimnasio, «y los pacientes que van aquí se las ven y se las desean para subir con su lesión hasta el segundo piso». En esta planta está también espirometría, lugar donde se realizan las pruebas para conocer el estado de los pulmones de una persona. «Estos pacientes que tienen problemas al respirar llegan agotados al segundo piso cuando el ascensor no funciona y tienen que subir andando. En esta planta también hay consultas médicas y de enfermería», precisaron. Aquí también se encuentran las matronas, por lo que las mujeres embarazadas también tienen que subir andando hasta el segundo piso (realizan actividades en el gimnasio). «El ascensor lleva más de diez años que periódicamente deja de funcionar, se arregla y está un tiempo en marcha y vuelve a quedarse sin servicio», lamentaron. En ocasiones, se han quedado usuarios atrapados en el interior de la cabina -como el caso de una paciente de 86 años-, lo que ha generado situaciones de tensión y nervios hasta que han podido ser liberados, recordaron.

Y no es la única deficiencia. El aire acondicionado desde mayo no funciona en seis de las consultas, por lo que la última ola de calor «ha desesperado a usuarios y profesionales», indicaron fuentes de la plantilla. Estas consultas se encuentran en la zona de la fachada principal «donde durante todo el día está dando el sol, por lo que se pueden alcanzar temperaturas superiores a 30 grados, lo que obliga, de vez en cuando, a pasar consulta con la puerta abierta para que el aire del hall refresque un poco la consulta. Cuando el aire funciona también hay problemas en cuanto a la distribución, ya que no llega igual a todas las consultas», describieron desde Satse.