En busca de la última piedra para Los Silos

La reparación del muro consigue reutilizar prácticamente el 100% del material original a falta de estos dos elementos que ya se están tallando a mano

MARINA COSTA BURJASSOT.

El rompecabezas del muro de Los Silos de Burjassot está casi al completo, a falta del tallaje de una pieza importante que los canteros especializados han localizado en Pedralba, después de peinar todas las canteras de la zona.

Se trata de un bloque, de prácticamente una tonelada de peso, que ya está en manos expertas para extraer los dos únicos fragmentos, de todo el conjunto, que no se han podido recuperar, al quedar desintegrados a causa del desplome que afectó a parte del muro, el pasado mes de septiembre por las lluvias.

Esta pieza en cuestión es poco porosa, especialmente lisa y presenta unas tonalidades grisáceas, tres características que definen buena parte de las losas que componen el monumento. De ahí, la importancia de localizar la más similar posible.

Así, a falta de estos dos fragmentos que completarán puntos del canal de desagüe, la cuidadosa restauración ha permitido reutilizar todo el material que se retiró cuidadosamente y que ya está clasificado, en el mismo patio, para iniciar su colocación.

El trabajo de recopilación e identificación ha sido «exquisito, tremendamente detallado. El objetivo era no perder ninguna pieza original y reutilizar todas las que fuera posible», destacaron ayer fuentes municipales consultadas.

Cientos de kilos

Dos canteros han reparado durante las últimas semanas cada uno de los elementos que presentaban alguna rotura o pequeño desperfecto. Ha sido «un trabajo lento y paciente, que, además, conlleva mover losas de varios cientos de kilos».

Los especialistas han pegado cuidadosamente todos estos fragmentos, algunos de escasos centímetros. «Cuando ha faltado alguna pequeña parte de algún elemento, se ha buscado una piedra de iguales características y tonalidad para poder tallar a mano los trozos que faltan. Después, para recomponerlos se utiliza grafito que se mezcla con polvo de la parte interna de la misma piedra para que el color sea lo más exacto posible».

Otra tarea en marcha son las pruebas del color del hormigón que debe reforzar el muro y, al mismo, tiempo los análisis de la consistencia del mismo y su acabado. Todo se está haciendo «con el fin de que, una vez se inicie esa construcción del refuerzo, se tenga la seguridad de que es la más acertada e idónea para el monumento y todo su entorno», subrayan fuentes municipales.

Para ello se han tenido en cuenta las tonalidades predominantes y la textura. Las dos piezas elaboradas con la piedra traída desde Pedralba estarán listas en los próximas días para sumarse al conjunto.