Bloques de 700 kilos en los accesos, calles cortadas y vallas de seguridad blindan la Cordà

Un momento de la celebración de la Cordà, en una imagen de archivo. / lp
Un momento de la celebración de la Cordà, en una imagen de archivo. / lp

La Policía Local escoltará los casi mil kilos de pólvora hasta la calle Mayor tras elegir uno de los tres itinerarios posibles en el último momento

MARINA COSTAPATERNA.

Paterna cuenta ya las horas para celebrar mañana de madrugada su gran Cordà, un espectáculo pirotécnico único en el mundo, reconocido como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Durante veinte minutos, 356 tiradores y tiradoras repartidos en 57 puestos lanzarán alrededor de 70.000 cohetes, convirtiendo la calle Mayor en un auténtico espectáculo de fuego y pólvora.

Uno de los aspectos más importantes será la seguridad. Para ello, se ha preparado con todo esmero un dispositivo especial formado por 60 miembros entre Policial Local, Protección Civil, bomberos y personal sanitario, que este año se ha incrementado en un 30%, y contará con dos coordinadores sanitarios, 6 médicos y 11 enfermeros, una UVI móvil, y un hospital de campaña.

Además, por primera vez se va a dotar al personal de seguridad de intercomunicadores en la calle Mayor, permitiendo una comunicación directa entre la zona de fuego y el puesto de control y facilitando una respuesta coordinada en caso de que se produjese alguna incidencia durante la celebración de la tirada. Estos dispositivos se suman a las medidas adoptadas en los últimos años por el Ayuntamiento con el objetivo de reforzar la seguridad durante la Cordà y que incluyen la utilización de brazaletes luminosos con un chip que recoge información personal sobre los participantes, como nombres y apellidos y una foto identificativa.

Pero las cifras que mueve la Cordà en materia de vigilancia y control son muchas más. Para blindar todo el perímetro afectado por la zona de fuegos, la Policía Local ha preparado un dispositivo dotado con bloques de hormigón para actuar, a modo de barrera, en numerosas calles.

En total, se han colocado 21 bloques repartidos en tres puntos, algunos de ellos de hasta 700 kilos de peso. También se han cerrado al tráfico más de una quincena de calles y avenidas, como la calle Mayor, la plaza Mayor, Ingeniero Castells, Vicente Lerma o Cervantes.

Los agentes han efectuado, en un radio de 500 metros en torno al epicentro de la fiesta, una minuciosa inspección para detectar cualquier incidencia o posible complicación. También habrá calles cortadas con coches patrulla.

El momento de sacar los casi mil kilos de pólvora de las dependencias policiales para portar el material hasta la calle Mayor será un momento clave también en el dispositivo. «El furgón estará escoltado por agentes durante todo el proceso, cuyo número no podemos desvelar, y se elegirá en el último momento uno de los tres itinerarios posibles preparados para portar los cohetes. Motoristas y vehículos de la Policía Local custodiarán el material hasta su destino final», explica el Comisario Principal, Rafael Mestre.

El camión saldrá en torno a las 12 de la noche de la central y llegará unos veinte minutos después. Mientras, todos los tiradores tendrán que pasar por un arco de seguridad donde se corroborarán sus datos personales, fotografía incluida, para evitar que nadie no autorizado pueda acceder a la zona de fuegos. «Es complejo organizar algo así pero cada año tratamos de mejorar aspectos y reforzar la seguridad. El riesgo cero no existe pero se trabaja mucho para minorizar cualquier percance que pueda surgir».