Asaltan a mazazos una joyería en Tavernes Blanques tras encerrar a dos niños, a su madre y a su abuela

El cristal del escaparate de la joyería de Tavernes Blanques, fracturado por los mazazos. / lp
El cristal del escaparate de la joyería de Tavernes Blanques, fracturado por los mazazos. / lp

Dos ladrones rompen a mazazos el escaparate del comercio y se llevan piezas valoradas en casi 20.000 euros

JAVIER MARTÍNEZ VALENCIA.

Dos individuos asaltaron hace unos días una joyería en la localidad de Tavernes Blanques, tras romper a mazazos el cristal del establecimiento y se apoderaron de una treintena de sortijas, alianzas y gargantillas, valoradas en cerca de 20.000 euros.

Los delincuentes actuaron con el rostro tapado y planearon muy bien el robo. El asalto tuvo lugar minutos antes de las 20 horas, en la avenida de las Cortes Valencianas, junto a una tienda de petardos donde había una larga cola para comprar material pirotécnico.

El asalto se produjo hace alrededor de una semana. Los ladrones colocaron un artilugio con una ventosa y una cadena en la puerta de la joyería para evitar que las personas que había dentro pudieran salir para perseguirlos o pedir ayuda.

También pusieron una bombona de butano en la guía de la persiana para tratar de bloquearla y no quedar encerrados en el interior del establecimiento.

La encargada de la joyería pulsó entonces el botón de la alarma y, pocos minutos después, llegaron varias patrullas de la Guardia Civil. La mujer estaba en el interior del establecimiento con sus dos hijos de tres y siete años, que se asustaron cuando escucharon los primeros golpes. También se encontraba en el comercio la abuela de los dos menores. Los delincuentes cometieron el robo en muy pocos segundos y luego lograron eludir el amplio cerco policial que formaron las patrullas de la Guardia Civil y la Policía Local desplazadas hasta el lugar de los hechos.

Tras apoderarse de las sortijas, alianzas y gargantillas que había en dos bandejas, los delincuentes huyeron corriendo por la calle del Mar y dejaron en el lugar la maza, la bombona y la ventosa con la cadena.

La encargada del establecimiento, su madre y sus dos hijos permanecieron encerrados unos 15 minutos hasta que los agentes de la Guardia Civil retiraron y buscaron posibles huellas de los ladrones en el artilugio que bloqueaba la puerta.

Golpes como petardos

«La Guardia Civil llegó muy pronto pero el robo se desarrolló con muchísima rapidez. Rompieron el cristal y vaciaron las dos bandejas del expositor en menos de un minuto», explicó la joyera en declaraciones a LAS PROVINCIAS.

Según los testigos presenciales del suceso, los ladrones utilizaron una maza de grandes dimensiones para romper el escaparate. «Cuando escucharon los primeros golpes creían que estaban tirando petardos en la calle», afirma la propietaria de la joyería.

El comercio asaltado tiene un sistema de videovigilancia con tres cámaras que grabaron el robo. Los investigadores visionaron las grabaciones para tratar de identificar a los dos delincuentes y examinaron de forma minuciosa la bombona, la maza y la ventosa utilizada para perpetrar el asalto. Su objetivo fue localizar huellas que ayuden a la identificación.