El arte de la esgrima se implanta en las escuelas

Los niños aprenden el manejo de las armas en las clases. / lp
Los niños aprenden el manejo de las armas en las clases. / lp

ADA DASÍ BENETÚSSER.

El arte de la esgrima compite en sendos colegios de Alfafar y Benetússer con otras actividades extraescolares más populares como el fútbol o el baile. Aunque no tiene el tirón mediático que puedan tener estas dos, los pequeños aprenden habilidades que les son intrínsecas como la disciplina y el respeto por el rival.

Los futuros tiradores se forman en el manejo de la espada de la mano del Club La Robera Sala d'Armes, que se fundó en Benetússer hace más de un año y que ofrece con sus actividades fomentar la integración social, el ocio a través del deporte y entrar en el circuito de competición federado.

«La esgrima no es sólo un deporte, es una filosofía de vida y en la Robera estamos creando escuela con pequeños y grandes desde las diferentes vertientes que contemplamos», señala la maestra de esgrima y presidenta del club, Laura Pérez Aguado. Laura es campeona de la Copa de España esgrima histórica y única tiradora de l'Horta Sud.

Dos centros educativos de Benetússer y Alfafar disponen ya de esta alternativa formativa La experiencia comenzó el año pasado en un colegio de Paiporta con «excelente resultado»

Esta experiencia se implantó el año pasado en un colegio de Paiporta y ahora se ha extendido a los centros educativos CEIP Vicent Ricard i Bonill de Benetússer y el CEIP Orba de Alfafar, gracias a la colaboración de las Ampas y las directivas. Además, se permite la participación de niños que no pertenecen a los colegios, con tal de facilitar el acceso e inclusión a la práctica de la esgrima, el único deporte de origen español que es olímpico.

La primera experiencia en el colegio l'Horta de Paiporta supuso un empuje para fomentar este deporte entre los más pequeños y se obtuvieron excelentes resultados, como comenta Laura, consiguiendo proclamarse campeones autonómicos y nacionales en la categoría infantil.

La presidenta del club, destaca que «nuestro proyecto se centra en armas y modalidades que, actualmente, están en crecimiento, por lo que nuestra práctica y labor, quedan diferenciados del trabajo de otros clubs». «Por otra parte, fomenta valores en desuso, como la inclusión, la igualdad, el respeto y la honestidad, entre otros», explica.

La Robera también da clases de deporte adaptado en las instalaciones deportivas de Benetússer para personas en silla de ruedas y es el único club de la Comunitat Valenciana que lo hace. Esta faceta de la esgrima inclusiva le llevó a recibir uno de los premios que otorga el Ayuntamiento en la pasada gala del deporte.

Esta iniciativa surgió de Laura, y de los vecinos Salvador Esteve y Concha Martínez, con el fin de «aumentar la autoestima» de los participantes y potenciar el deporte. Para hacerlo realidad fue necesaria la construcción de los anclajes que superan los 3.500 euros cada uno, para que los contrincantes puedan medir sus fuerzas en la silla de ruedas, y para lo que contaron con la colaboración de PedalNet y Taller de Independencia.

Una vez asentada esta modalidad, que se había perdido en la comarca, el club ha comenzado a expandirlo entre los más pequeños para fomentar este deporte que tiene grandes beneficios para la personalidad de quien lo practica ya que «se potencia sobre todo la concentración, velocidad, equilibrio y coordinación. Se trata, de una práctica de evasión que agiliza los reflejos y agudiza la inteligencia», como señala Laura.

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