Alboraya, Godella, Rocafort y Picanya, entre los municipios que tienen el IBI más alto

El recibo medio del IBI de los municipios de l'Horta. / lp
El recibo medio del IBI de los municipios de l'Horta. / lp

Los vecinos de Mislata, Emperador y Xirivella son los que menos pagan por el Impuesto de Bienes Inmuebles en la comarca

VANESSA HERNÁNDEZHORTA.

El tema impuestos siempre ha sido, es y será una de las mayores preocupaciones de los vecinos en cualquier municipio. Por este motivo, no es de extrañar que muchos candidatos a la alcaldía anunciaran, antes de las últimas elecciones municipales, su intención de reducir el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) o, dicho de otra manera, el gravamen que pagan los propietarios de viviendas y locales al Ayuntamiento.

Un compromiso que está en sus manos puesto que, aunque muchos municipios han vivido cambios en su valor catastral tras la revisión, los mismos ayuntamientos pueden renunciar a las subidas de dichos coeficientes. En este sentido, según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Hacienda, Alboraya, Godella, Rocafort y Picanya son las localidades de la comarca que tienen el IBI más alto. Una estadística tributaria que mucho tiene que ver con el número de chalets o viviendas unifamiliares que existen en dichas localidades.

Localidades como la Pobla o Moncada se han visto afectadas con subidas del valor catastral

Tipos de inmuebles

Sin duda, este tipo de inmuebles incrementa la factura media establecida porque, como determina la normativa de cálculo de este impuesto local, la valoración incluye todas las construcciones de estas fincas. Por lo tanto, se tienen que imputar, por ejemplo, las piscinas, los garajes o la casetas. Sin embargo, pese a que el recibo de dichos propietarios es dos veces mayor que el de una familia que vive en un piso de 100 metros cuadrados, siempre hay quejas vecinales. Sobre todo, cuando los residentes comparan su factura con las de otros municipios colindantes.

Es el caso de Picanya y Paiporta. Si tenemos en cuenta la cantidad media que pagan por sus inmuebles a ambos municipios les separan 140 euros. «Nosotros pagamos más de 400 euros y tenemos un piso de poco más de 70 metros cuadrados. No quiero ni pensar lo que pagarán chalets y plantas bajas», destaca una vecina de Picanya. Otra residente afirma que tiene que abonarlo en varias fracciones. «Tengo que pagarlo en tres meses o más porque sino es imposible», apunta.

Por su parte, mientras que un habitante de Paiporta afirma que 400 euros es lo máximo que se paga en el municipio, quitando las viviendas unifamiliares, otro vecino asegura que tiene que abonar casi 600 sin vivir en ningún chalet. «Yo pago más de 500 euros y vivo en la calle Torrent», matiza.

Por otra parte, otra de las localidades situadas en lo alto del podium como es Alfafar ha revisado a la baja sus inmuebles. El motivo es que la última actualización del catastro se realizó en el año 2006, lo mismo ocurre con El Puig. Ambos han reducido el valor catastral porque las referencias se calcularon cuando los precios de los inmuebles estaban disparados y costaban mucho más que en los años posteriores. En la otra cara de la moneda están La Pobla, Moncada o Rocafort. Estas tres localidades se han visto afectadas con subidas porque revisaron el catastro por última vez entre 1990 y 2000.

Por lo tanto, tras la actualización, se ha aplicado un incremento del coeficiente. Además, como se observa en el gráfico, Emperador, Mislata o Xirivella son tres de las poblaciones donde menos se paga, siendo Emperador con 163 euros de media la localidad con el IBI menos caro de la comarca de l'Horta.-