Albal reduce a la mitad las zonas inundables tras la revisión cartográfica

La reunión entre los técnicos de la CHJ y representantes de l'Horta, en Albal. / lp
La reunión entre los técnicos de la CHJ y representantes de l'Horta, en Albal. / lp

El informe de la Confederación Hidrográfica del Júcar que actualiza el porcentaje en los barrancos de l'Horta está en exposición pública

ADA DASÍ

albal. Los municipios de l'Horta ubicados cerca de barrancos han disminuido en un 60% las zonas inudables, entre ellos Albal, tras la revisión del Plan de gestión del riesgo de inundación de la demarcación hidrográfica del Júcar, impulsado por la Confederación, y que ahora se encuentra en periodo de exposición pública para presentar alegaciones hasta el próximo 1 de noviembre.

Los resultados que afectan a l'Horta Sud y que aportan información sobre la rambla del Poyo y los Barrancos de Picassent, Pozalet y La Saleta, se publicaron el pasado 1 de agosto, en la plataforma habilitada por el Ministerio. Algunas de las conclusiones ya se dieron a conocer por la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) en un acto de presentación que acogió el Ayuntamiento de Albal, promotor de la reivindicación de la revisión.

En esta reunión estuvieron presentes alcaldes, concejales y técnicos de la comarca que han colaborado en la elaboración de los nuevos mapas, a través de sus servicios municipales, y se avanzó que, tras el estudio, se conseguía reducir notablemente el riesgo de inundación en los municipios y que, en el caso de Albal es de más del 50%.

El alcalde del municipio, Ramón Marí, asegura que «era necesario ajustar los cálculos» y que, por este motivo, lideró la reivindicación ante la Conselleria y la CHJ, en coordinación con las localidades afectadas para conseguir la revisión y se congratula por la «reducción» conseguida.

Marí ha puesto en valor el trabajo realizado por los técnicos, «llevábamos mucho tiempo reclamando una solución al informe estricto de 2016 que fue elaborado por el Ministerio y que mermaba la concesión de licencias urbanísticas y que además se alejaba de la realidad de los pueblos». Al tiempo, ha agradecido la implicación en este proyecto de la Diputación que ha colaborado en la elaboración de los informes.

En los mismos términos se ha expresado Óscar González, ingeniero municipal del consistorio albalense quien explica que «no es que la cartografía anterior estuviera mal hecha, sino que el modelo utilizado ahora es más fiable y preciso y ha dado resultados más ajustados y reales para Albal y la comarca».

Mayor riesgo

En la nueva cartografía el mayor peligro de inudabilidad se sitúa en los barrancos del Pozalet y la Saleta, a su paso por Aldaia, ya que no se han realizado inversiones significativas desde hace años. Durante la presentación de las conclusiones, ante los representantes de l'Horta, el Comisario de Aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, avanzó que se «prevee hacer actuaciones», especialmente en este tramo y que se «está estudiando la viabilidad económica del proyecto», que afecta también a Alaquàs y Xirivella.

A pesar de que el índice de calado se ha reducido en 30 centímetros en la zona urbana y en la calle Valencia a 70, que es donde hay más problemas, el alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, aseguró en su momento que «seguiremos exigiendo una solución».

Por el contrario, en el barranco del Poyo ha disminuido el riesgo de inundaciones considerablemente desde hace más de una década en el tramo desde Torrent hasta la Albufera. Esto fue a raíz de las obras de ampliación del cauce en 2006 para casi triplicar el caudal hasta los 800 metros cúbicos por segundo en Catarroja y Massanassa. Estos nuevos mapas, que permiten ampliar el número de licencias urbanísticas, también localiza la ubicación de los problemas y ofrecen datos para que los ayuntamientos puedan tomar medidas para reducir el peligro de desbordamiento como los sistemas de drenaje sostenible.