Una madre denuncia la agresión de una monitora a su hija en un colegio de L'Horta

La menor de 12 años asegura que la empleada del colegio la lanzó al suelo y le estiró del pelo por un enfrentamiento en el comedor

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

La madre de una niña de 12 años ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil en la que acusa a la monitora de un colegio de agredir a su hija, estudiante en el centro. En concreto, se refiere a un empujón y a unos estirones de pelo, según consta en la denuncia. Un juzgado de Picassent ha abierto diligencias. A la vista del atestado de la Benemérita, aprecia indicios de que la monitora denunciada «podría haber participado en la comisión de un delito de lesiones y contra la identidad moral».

Los hechos se remontan al pasado 16 de junio y ocurrieron en un centro escolar de l'Horta cuyo nombre omitimos, al tratarse de un caso con una menor implicada y todavía bajo investigación judicial.

Inspección sin resultados en otro centro de Valencia

Un caso parecido al de la menor de l'Horta fue denunciado hace poco más de un mes por la estudiante de un instituto de Valencia. En este caso, no se trataba de una agresión. La adolescente de 13 años aseguró haber sido víctima de insultos xenófobos por parte de un profesor. El asunto acabó con una queja de los padres de la estudiante ante la embajada de Rumanía en nuestro país, a través del consulado con sede en Castellón. La Conselleria de Educación confirmó en su día la apertura de una investigación, pero la Generalitat no ha informado de momento del resultado de esas gestiones.

La niña, que cursaba sexto de Primaria, se encontraba en el comedor del centro sobre las 13.30 horas. Según describe la progenitora, que interpuso la denuncia en representación de la menor, ya existían «problemas anteriores» con la monitora por «mandar a la niña cometidos que no le correspondían» y «sobrepasarse en el trato».

Siempre según la denuncia, la menor se encontraba mal ese día y se ausentó «para vomitar». Al regresar, la monitora «le encargó un trabajo», la estudiante «pidió que se esperara un poco porque se encontraba mal» y la empleada «respondió dándole un manotazo en el brazo». Ante la negativa de la niña, la monitora presuntamente «la tiró de la silla y se cayó de rodillas al suelo». Tras ello «la volvió a levantar agarrándole de los pelos y de la camisa» para luego dejarla «castigada en un banco». La progenitora presentó un parte médico de lesiones que refleja una «mínima erosión superficial en la rodilla derecha».

Un mes después de la denuncia, una vez concluido el atestado de la Guardia Civil, la magistrada de Picassent ordenó la apertura de diligencias previas. La semana pasada, la madre de la menor fue citada a declarar en los juzgados y se ratificó en los hechos que denunció ante la Guardia Civil. La madre expuso, además, que conoció los hechos «por las manifestaciones de su hija y de otros niños que se lo contaron a sus madres» e insistió en el daño «psicológico» que lo sucedido ha causado a la menor.

Al día siguiente, la jueza tomó declaración a una de las monitoras del centro en calidad de testigo. La trabajadora asegura que escuchó «unos gritos y la alumna insultó a su compañera». Después vio a la monitora denunciada «coger del brazo a la niña como para acompañarla fuera del comedor». Cree que el suelo «no lo tocó porque es una niña alta y se hubiera oído el arrastrar de la silla».

Al mismo tiempo, la testigo mantiene que los otros escolares presentes «se burlaban de la niña» y «la insultaban riéndose porque había llamado a la monitora hija de puta». De igual modo, insistió en que la menor «ha tenido algún problema anterior con otra monitora» y describió el carácter de la niña como «fuertecito».

Este diario consultó a la Conselleria de Educación para conocer su versión sobre estos hechos o los del centro, pero el departamento autonómico no tenía conocimiento del incidente ni aportó información sobre el caso.