Una canción para que Lucía siga sonriendo

La niña Lucía en el sofá de su casa. :: irene marsilla/
La niña Lucía en el sofá de su casa. :: irene marsilla

Una productora saca a la venta un tema en las plataformas digitales con el fin de recaudar fondos para el tratamiento médico de la adolescente

ADA DASÍ

Hoy Lucía cumple 13 años. Esta tarde, cuando sople las velas de su tarta, la pequeña sólo deseará una cosa, que encuentren una cura para su enfermedad que le provoca grandes dolores y que ha cambiado su vida desde hace cerca de tres años.

Esta niña de Torrent padece Distrofia simpático-refleja que apareció un día, sin ningún síntoma aparente, pero que se ha convertido en una lucha continúa contra el dolor y que le impide caminar.

Su causa, que se ha materializado en la asociación 'Una sonrisa para Lucía', no ha pasado desapercibida. Muchos famosos han querido mostrar su apoyo a la pequeña con mensajes y se han realizado diversos actos benéficos para contribuir a mejorar la calidad de vida de Lucía, como conciertos, un desfile solidario y hasta un calendario.

La última iniciativa ha partido de Gustavo Ibáñez, productor musical de Uveefeuve Producciones, quien ha compuesto y producido una canción, con la colaboración desinteresada de diez cantantes y músicos valencianos, que ya está a la venta en las plataformas digitales para recaudar fondos por la recuperación de Lucía, tanto de la venta del tema como por los derechos de autor.

La canción se presentó hace unos días en el Megastore del Valencia CF, que también ha colaborado con la asociación y allí, en directo las voces de los cantantes se unieron para transmitir la unión y la fuerza que hacen falta para que la niña pueda mejorar.

Sus padres se siguen conmoviendo cuando escuchan la melodía que puede devolverle la calidad de vida a su hija. «Ella se emociona mucho cuando ve que la gente quiere colaborar», explica Mercedes. «Ahora sólo falta que alguna emisora de radio pueda promocionarla», añade con la esperanza de que esta iniciativa solidaria sirva de ejemplo.

Este proyecto se ha materializado después de un intento fallido por buscar una cura para Lucía. La familia estuvo viviendo en Granada durante cuatro meses con la esperanza de que un nuevo tratamiento aliviara su dolor.

A pesar de que los resultados no han sido los esperados, en casa de la pequeña lo último que se pierde es la esperanza y ahora centran sus esfuerzos en conseguir fondos para adquirir una cámara hiperbárica que, hoy por hoy, es lo único con lo que se han visto leves atisbos de mejora para su enfermedad 'rara'.

Tras las navidades, retomará las sesiones de este tratamiento que sólo está implantado en Castellón, aunque el viaje en ambulancia de ida y vuelta le produce grandes dolores, y últimamente los síntomas de su enfermedad se han agravado. Aún así, Lucía no pierde la sonrisa, ni la fuerza y le insiste a su madre, «no quiero que llores porque llorando no se soluciona nada».