La restauración de la Torre de Paterna usará pintura antigrafitis contra el vandalismo

El monumento vigía de la Torre de Paterna. :: lp/
El monumento vigía de la Torre de Paterna. :: lp

La intervención eliminará humedades y devolverá el aspecto original al monumento protegido más emblemático de la ciudad

MARINA COSTA

La postal de Paterna, la Torre, va a recuperar la imagen original que presentaba en el siglo XV. Para ello, el ayuntamiento está trabajando en un proyecto de limpieza, protección y restauración que permita proteger el Monumento Histórico Artístico de Interés Local y Bien de Interés Cultural. Problemas de humedades y actos vandálicos han ido deteriorando algunos tramos del baluarte defensivo.

El cambio de cara de la Torre paternera incluirá el uso, por primera vez, de una pintura especial antigrafitis, un 'spray' transparente y sin brillo, que evitará futuros actos vandálicos, especialmente en los sillares de la puerta de acceso.

Esta aplicación «permitirá comprobar su eficacia y, si los resultados son positivos, podría extenderse a otros monumentos de la ciudad», según detallaron ayer fuentes municipales. En otras poblaciones como Valencia, también se han utilizado 'sprays' similares pero en los semáforos para evitar pintadas y la colocación de carteles.

Paterna acometerá la restauración de la Torre en toda su cara externa, con un presupuesto inicial cercano a los 100.000 euros. El ayuntamiento ha solicitado una subvención al Ministerio, destinada a actuaciones de conservación y enriquecimiento del Patrimonio Histórico.

La obra incluirá la protección de las cornisas mediante un mortero de «sacrificio, con pendiente superior, con el fin de evitar que duerma el agua. También se procederá a la limpieza de las saeteras», detalla el informe elaborado.

También se desarrollará la limpieza exhaustiva del monumento, especialmente eliminando líquenes y hongos, mediante la técnica de chorro a presión «con microesferas de vidrio».

La obra planeada desde el gabinete técnico municipal propone «recuperar» el aspecto original de la torre, eliminando las intervenciones efectuadas con materiales que, tanto por su composición como por su aspecto, suponen un menoscabo de la conservación y aspecto del monumento.

Los distintos 'parcheos' han dejado una mezcla de colores y texturas que afean el conjunto, algo que los expertos quieren eliminar con una intervención más globalizada y uniforme.

Como método de trabajo se plantea la evaluación pormenorizada de las partes sobre las que actuar por parte de la dirección técnica, junto con el arqueólogo, para optar por la mejor solución conjunta.

Así, se procederá a eliminar las partes «impropias o aquellas que aún siendo originales hayan perdido su adherencia con el núcleo del muro y exista peligro de caída o entrada de agua».

Por último, en la base de la torre se plantea como protección la colocación de un pavimento de tacos de granito gris, de un metro alrededor de la torre, material que puede ser ampliado en el futuro. La actuación permitirá la contratación de un total de 13 oficiales de la construcción.

Visitas turísticas

Además de su valor histórico y símbolo emblemático del municipio, la Torre es el «eje sobre el que se vertebra el turismo de la localidad de Paterna».

Según indican desde la Oficina de Turismo, «es el principal motivo por el cual una media de cincuenta grupos al año solicitan visitas guiadas y por el cual, sólo durante el verano, se acercaron más de 600 personas a las visitas nocturnas y teatralizadas que se pusieron en marcha desde el ayuntamiento».

Además durante el curso escolar la Torre es objeto continuamente de visitas guiadas por parte de escolares, como punto de arranque para divulgar la historia del municipio y los motivos por los cuales Paterna fue «clave en la conquista del Rey Jaume I El Conqueridor».

Este baluarte defensivo tuvo su origen en la época de ocupación musulmana, concretamente su construcción se estima entre finales del siglo XI y principios del XII.

Posteriormente, se procedió a una remodelación de la estructura en la época mudéjar, datada entre los siglos XII al XIV, que le confirió el aspecto circular que presenta en la actualidad, ya que anteriormente la torre era de base cuadrada.

La alcaldesa de Paterna, Elena Martínez, ha indicado que «la Torre es para los vecinos de Paterna un patrimonio irrenunciable que tenemos siempre muy presente y que debemos cuidar para que llegue en perfectas condiciones a las generaciones venideras».

Esta intervención es la primera que se realiza en «los últimos veinte años y tratará de atajar, principalmente, las humedades que presenta», subrayan desde la corporación.

Antes de verano se acometió una intervención en el interior de la estructura defensiva, con el aumento de la colección de cerámica tradicional paternera que se muestra a todos los grupos de visitantes.

La Torre alberga una exposición permanente del último alfarero del municipio, Paco Giner, y presenta también interesantes piezas de artesanía y alfarería tradicional paternera.

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