Torrent saca fuera del casco urbano el ruido provocado por los locales de ocio nocturno

Desde hace 15 años el consistorio no otorga licencias a estos negocios que sólo pueden ubicarse en Las Américas o en el polígono industrial

ADA DASÍ

Torrent. Los locales de ocio nocturno han quedado relegados a Las Américas o al polígono industrial. Fuera de estas dos zonas, el consistorio torrentino no otorga licencia de apertura para este tipo de establecimientos. La intención es reducir la molestias que estos provocan entre los vecinos de los barrios donde se ubican, como años atrás ocurría en la zona de Padre Méndez. La normativa respecto a estos establecimientos, entre ellos pubs, discotecas o salas de baile, se creó en la década anterior y todavía hoy está vigente con la intención de evitar la creación de Zonas Acústicas Saturadas, (ZAS), dentro del núcleo urbano del municipio. La crisis económica también ha influido en la disminución de la presencia de este tipo de locales, a pesar de ello el ayuntamiento ha optado por mantener esta postura.

Y es que en el consistorio ha prestado una especial atención en disminuir la contaminación en el tema de los ruidos y para ello, elaboró un plan Acústico del término, que se encomendó al Laboratorio de Ingeniería Acústica de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), de cara a la redacción del ordenanza que será aprobada en breve. En el informe no se contempla ninguna zona con saturación de ruido ya que durante todo este tiempo se han tomado algunas medidas para rebajar los más de 60 decibelios recomendados que se superaban en más de la mitad de la ciudad.

Con cerca de 80.000 habitantes y la consideración de gran ciudad, uno de los mayores retos de Torrent, además de los establecimientos de ocio nocturno, es el de rebajar los problemas causados por una de las mayores fuentes de ruido que es el tráfico que, según se desprende del informe, supone un 61% de las causas de la contaminación acústica en el municipio. De hecho, el tránsito de vehículos en la calle Valencia, Camí Reial, la autovía del By Pass, el corredor comarcal y la autovía Torrent-Valencia, aparecen como las principales zonas de actuación, aunque durante este tiempo, el consistorio torrentino ya ha actuado en algunas de ellos.

Este es el caso de la calle Valencia, donde se está utilizando un asfalto fonoabsorvente con el fin de mitigar el ruido del tráfico una vez acaben las obras de rehabilitación. También en la calle Camí Reial se han colocado semáforos para evitar la velocidad excesiva de los vehículos y respecto al by-pass, una vez con el resultado del estudio en la mano, se solicitarán medidas al ministerio de Fomento para que actúe sobre lo niveles de ruido, recogiendo la demanda vecinal de El Vedat.

Según se señala en el informe, la práctica totalidad del núcleo urbano superaría los 10 decibelios recomendados de ruido por la noche en relación al tráfico, especialmente en las zonas de El Vedat-Monrredondo, Xenillet o Parc Central por el tráfico rodado de las autovías. Mientras que durante el día, el 53% de las vías urbanas de la ciudad supera los 60 recomendados, y el 21% de las calles los 65 permitidos. Aunque también se advierte que los niveles de ruido se han rebajado en la gran mayoría, excepto en la calle Padre Méndez.

En este sentido, ha influido la limitación de la velocidad en algunas calles a 30 kilómetros por hora, el uso del préstamo de bicicletas, el pavimento fonoabsorbente en calles como Gómez Ferrer, Ramón y Cajal y parte de la Avinguda al Vedat, la peatonalización de varias calles del casco histórico, o el desvío de tráfico por la nueva ronda este por el Safranar y el Pont Blau.

El resto de fuentes creadoras de ruido en el municipio se lo reparten entre la actividad agraria, que supone un 22%, la vecinal, con un 12%, el tráfico ferroviario, que se queda tan sólo en un 3%, principalmente en el Camí La Noria, y la actividad industrial que representa el 2%.

En el plan Acústico municipal se recogen una serie de medidas encaminadas a resolver los problemas de contaminación acústica del municipio y entre ellos, está la elaboración de la ordenanza que el pleno aprobará en breve. En ella se limitan algunas actividades dentro del casco urbano.