Victoria Federica desempolva un rito

La joven, alabada por su estilismo, siguiendo desde un yate una regata de la Copa del Rey en Mallorca. / REUTERS
La joven, alabada por su estilismo, siguiendo desde un yate una regata de la Copa del Rey en Mallorca. / REUTERS

La hija de la infanta Elenaprepara su fiesta de 'puesta de largo' con motivo de su 18 cumpleaños

ARANTZA FURUNDARENA

Vestigio social de una época en la que las jóvenes eran presentadas en sociedad para cazar buen marido, la 'puesta de largo' parecía a estas alturas más extinguida que el tigre de Tasmania o el oso del Atlas. Sin embargo, nada muere definitivamente (¿salvo la gente, quizás?) y esa fiesta que hunde sus raíces en los ancestrales ritos del paso de la adolescencia a la madurez ha vuelto a ponerse de moda. Especialmente, entre las clases pudientes. Si en plena Movida de los 80 las infantas Elena y Cristina evitaron caer en el tópico y maquillaron su presentación en sociedad organizando un sarao de contenido preuniversitario, 35 años después Victoria Federica de Marichalar, hija de la infanta Elena, prepara con discreción pero sin complejo alguno su 'puesta de largo' con la excusa de que el próximo 9 de septiembre cumplirá 18 años.

La debutante ya ha comenzado a enviar las invitaciones a amigas, conocidas y admiradores varios, aunque la celebración en sí parece que no coincidirá con la fecha de su entrada en la mayoría de edad, sino que tendrá lugar dos meses después, durante la fiesta de la Almudena, el próximo 9 de noviembre. Se ignora de momento quién firmará el modelazo que la longilínea a la par que estilosa Victoria lucirá ese día. Las quinielas sitúan en lugar preferente a Lorenzo Caprile, conocido como 'el diseñador de las infantas' y autor del vestido que llevó Cristina en su boda con Iñaki Urdangarin.

A la hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar le llaman Vic en la intimidad. Sin embargo, para el pueblo llano es 'Victoriafederica' de carrerilla, y eso pese a encontrarnos en tiempos muy dados a la simplificación. La culpa la tiene la costumbre de los Borbones de otorgar dos o más nombres a sus descendientes y hacerlos públicos... O puede que no, porque a su hermano, Felipe Juan Froilán de todos los Santos, todo el mundo le llama Froilán, a secas. Menos en su casa, que es apodado Pipe.

En contraste con las rebeldías del indomable Froilán, Victoria siempre se ha mostrado como una niña muy formal, reservada, tímida y poco amiga de salir en la foto. Pero también de firmes convicciones, como demuestra su indisimulada devoción por los toros y su afición a lucir la bandera de España en pulseras, cinturones y otros complementos, siguiendo el ejemplo de su madre. Pese a su deliberada discreción, la joven sale en los medios más de lo que desearía. Casi siempre, en relación con su elegancia natural. Pero también por episodios como el que protagonizó hace unos meses en una plaza de toros, donde sufrió abucheos por intentar colarse en el coso mientras huía de los 'paparazzi'.

Dotada de una pronunciada esbeltez digna de una modelo de pasarela, Victoria suele recibir muchos halagos por sus originales estilismos y está a un paso de convertirse en toda una 'influcencer'... La falda larga estilo 'hippie' que lució el sábado por la noche en la cena que celebró la Familia Real en Portitxol (Mallorca) ya está agotada. Su carnet de baile también podría estar ya completo. Y es que aún no ha celebrado su 'puesta de largo' y a Vic ya le atribuyen un novio... Nada menos que un aspirante a torero.

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