Angelina Jolie y Brad Pitt, de nuevo a la gresca por un 'château' en la Provenza

Vista aérea del 'Château Miraval', de mil hectáreas y 35 habitaciones, cuya disputa puede reabrir las heridas no cicatrizadas en la pareja. / afp
Vista aérea del 'Château Miraval', de mil hectáreas y 35 habitaciones, cuya disputa puede reabrir las heridas no cicatrizadas en la pareja. / afp

'Château Miraval Rosé' tiene 35 habitaciones además de una capilla, un helipuerto y una propiedad circundante de mil hectáreas

ARANTZA FURUNDARENA

Color rosa muy pálido, reflejos rosa elegante. Con una expresión aromática con fragancia de flores y frutas frescas de primavera. Buena acidez, muy refrescante». Así definía un enólogo en sus notas de cata el 'Château Miraval Rosé'. Eran los tiempos en los que Angelina Jolie y Brad Pitt 'maridaban' tan bien que se entregaban en perfecta sintonía a la producción de buenos caldos en la Provenza. «Combina muy bien con sushi, platos como endivias con tartar de mango y langostinos, pastas frescas con vegetales y postres como una tartaleta de fresa», proseguía el experto... Pero los tiempos han cambiado. Y ese delicado vino podría acabar convertido en vinagre, perfecto para aderezar un gazpacho.

En su implacable batalla por un divorcio de 'diferencias irreconciliables', Pitt y Jolie parecían haber firmado un armisticio, gracias a que ella ha aceptado que sus hijos pasen este verano con su padre. Pero la precaria tregua podría estar a punto de saltar por los aires por culpa precisamente del rutilante 'Château Miraval'. Angelina acaba de pasar allí unos días y, según la publicación 'Radar Online', ha descubierto que ama tanto ese lugar que mataría por él. Y por matar se entiende dar en las mismísimas narices a su exmarido arrebatándole la mitad que le corresponde. Hasta ahora, la pareja había mantenido un pacto para compartirlo, igual que durante años Michael Douglas y Diandra, ya divorciados, se repartían las vacaciones en otro enclave paradisiaco: la 'possessió' mallorquina de S'Estaca. Pero la armonía dura lo que dura... Ahora los Douglas venden su finca. Y los Jolie Pitt parecen estar a punto de pelear por la suya.

Jolie podría haber descubierto que para ser realmente feliz ella, como Julita Salmerón, necesita muchos hijos, un mono y un castillo. Los hijos ya los tiene: seis entre biológicos y adoptados. El 'mono' (al que dar leña) podría ser su ex. Le falta hacerse por completo con el castillo. Y Miraval es mucho castillo. No de esas casonas rurales a las que los franceses, en sus infinitas ínfulas, suelen denominar 'château', sino un imponente palacete rústico de estilo provenzal que reúne 35 habitaciones, además de una capilla, un helipuerto y una propiedad circundante de mil hectáreas.

La actriz parece haber descubierto que para ser feliz necesita muchos hijos, un mono y un castillo

Ha servido como fondo de algunos videoclips de Sting, The Cranberries y Pink Floyd, y fue en 2014 el marco incomparable de la boda de Angelina y Brad. También el lugar donde la actriz se refugió con su prole tras dar a luz a sus gemelos Knox Léon y Vivienne Marcheline. Ahora, semejante Arcadia feliz podría verse transformada en campo de batalla o escenario de un cruento 'remake' de 'Las uvas de la ira'.

Técnica del sangrado

El aire puro, la exuberancia vegetal y las embriagadoras fragancias de la campiña francesa que enamoraban a Russell Crowe en 'Un buen año', hasta hacerlo pasar de amargado tiburón de la City londinense a feliz viticultor de la Provenza, sedujeron también en su día a Pitt y Jolie. Hoy las dos estrellas de Hollywood están familiarizadas con el 'coupage' de garnacha, monastrell y cariñena con el que se elaboran sus exitosos vinos. Con un precio que ronda los 22 euros, el 'Château Miraval Rosé' se macera parcialmente con los hollejos de la uva Syrah, cuyo mosto se obtiene por el método del sangrado... Dicho así, la técnica suena un tanto escalofriante, sobre todo si se tiene en cuenta que Angelina podría estar pensando en aplicársela a su exmarido, Brad Pitt.