«Nunca había visto a Antonio tan ilusionado»

El menor de los Banderas compite con un velero Swan en la 38 Copa del Rey Mapfre, en Palma de Mallorca. / a. f.
El menor de los Banderas compite con un velero Swan en la 38 Copa del Rey Mapfre, en Palma de Mallorca. / a. f.

Javier Banderas afirma que para su hermano y famoso actor «el nuevo teatro de Málaga es como su hijo»

ARANTZA FURUNDARENA

Ese barco velero (cargado de sueños) que cruzó la Bahía de Palma el año pasado con el nombre de Antonio Banderas ya no estará en la presente edición de la Copa del Rey Mapfre. Pero el nombre del actor sigue navegando a toda vela. Este año decora la camiseta oficial de la tripulación del nuevo barco de su hermano Javier. En su espalda se puede leer: «con Antonio Banderas próximamente». Una vana promesa. Porque es muy improbable que el flamante galardonado con la Palma de Oro de Cannes visite Mallorca estos días. «Está demasiado ocupado con la inauguración de su nuevo teatro», le justifica Javier. Y es que el «próximamente» se refiere justo a eso, a la próxima inauguración del Teatro Soho de Málaga. «Vamos a llegar justitos pero levantaremos el telón el 18 de octubre... aunque la gente se quede de pie», anunciaba hace poco Antonio con su característica retranca.

Hoy lunes ha levantado el telón la 38 edición de la Copa del Rey Mapfre. Si hubiera que bautizarla con un título de película podría decirse que esta va a ser la copa del Rey... «y los coristas». Más que rey, reyes, porque tiene dos coronas. Felipe VI y Harald V de Noruega compiten en la clase ClubSwan 50. Ambos al timón. Con la diferencia de que Harald tiene 82 años y Felipe, 51. Y que Harald (si el cuerpo aguanta) piensa competir las seis jornadas de la prueba y Felipe, al ser un monarca en activo de un país con un Gobierno en funciones, va a ver reducidas sus posibilidades de regatear a causa de la imprevisible agenda política. Los coristas son los tripulantes del barco 'Teatro Soho Caixabank', el que comanda Javier Banderas, el velero más farandulero de la regata. Su uniforme, diseñado por su polifacético hermano, lleva un letrero que dice 'A Chorus Line', el musical en el que se podrá ver próximamente a Antonio Banderas.

«Solo actuará en Málaga -precisaba ayer Javier desde los pantalanes del Náutico de Palma-. El musical viajará luego al teatro Arriaga de Bilbao, pero ya sin Antonio en el escenario». El regatista asegura que para Banderas el nuevo teatro de su ciudad natal, «es como un hijo. Es su juguetito. Nunca le había visto a mi hermano tan ilusionado con algo". Los Banderas 'brothers' se siguen llevando «de maravilla», subraya Javier. Él de hecho es el administrador del Teatro Soho Caixabank. "No te olvides de ponerle el apellido -advierte- que el 'sponsor' es importante».

«El médico que le quitó las arritmias a Antonio le dijo: '¡Lo he clavado!'», revela Javier

Cuenta Javier que Antonio está pletórico. «Del corazón, perfecto. El médico que le quitó en Londres las arritmias se lo dijo: 'Lo he clavado'. Y es verdad. No las ha vuelto a tener. De lo otro también está bien. A mí hermano más que un infarto lo que le dio fue una angina de pecho». Y ahora le acaban de entregar en Cannes la Palma de Oro. «Te puedes imaginar lo feliz que está... Pero sin darse importancia -matiza-, porque a Antonio, si no se le ha subido ya a la cabeza todo lo que le ha pasado, no se le va a subir un premio».

El teatro malagueño que los Banderas han remodelado tiene 900 butacas y ha sido adquirido en alquiler con derecho a compra. El barco con el que compite este año Javier también es alquilado. El velero de su propiedad, valorado en unos 100.000 euros, lo ha dejado en Málaga. «A Mallorca he traído un Swan 42, que es más veloz», dice. Teniendo en cuenta que el año pasado, con un barco más lento, ganó la regata en su categoría, está claro que Javier, en lo competitivo, ha salido a su hermano.