«Me gusta ser honesto y mirar a los ojos»

El modelo ha ejercido esta semana como embajador de la marca BMW en la regata de Palma. / r. c.
El modelo ha ejercido esta semana como embajador de la marca BMW en la regata de Palma. / r. c.

Andrés Velencoso confiesa que, como actor, «cuando me gritan '¡Acción!' delante de Imanol Arias me quiero mear en los pantalones, pero me armo de valor y sigo adelante»

ARANTZA FURUNDARENA

Pocos saben que Andrés Velencoso se cayó el año pasado por unas escaleras «de la manera más tonta», se rompió el supraespinoso y tuvo que ser operado del hombro. «Iba a haber venido ese verano al Club Náutico», pero estuvo bastante tiempo de baja. El jueves, con su impecable imagen de siempre, y ya prácticamente recuperado de la lesión, el modelo ejerció en Palma de embajador de la marca BMW, uno de los principales patrocinadores de la 38 Copa del Rey Mapfre de vela. «Me voy a embarcar, pero podría marearme si hay mala mar -advirtió con su sinceridad habitual-. Yo soy más de navegar en barquito pequeño y de cala en cala».

Nacido en Tossa de Mar, donde su familia regenta un bar restaurante, Andrés asegura que en su casa, desde pequeño, siempre ha habido un BMW. «Es que en la época que mi padre puso el negocio la hostelería en la Costa Brava funcionaba muy bien», dice como justificándose... Porque Velencoso no cambia. Ni los muchos años que lleva como 'top model' de éxito internacional ni el haber sido pareja de una celebridad mundial como Kylie Minogue han conseguido que la fama se le suba a la cabeza. «Soy una persona bastante directa y honesta. Me gusta mirar a los ojos y ofrecer la mejor versión de mí mismo».

Tiene 41 años cumplidos el 11 de marzo, una cicatriz en el alma (la prematura muerte de su madre) y un tatuaje en su recuerdo, muy cerca del corazón, que dice 'Lucía'. «No me voy a tatuar más -avisa-. Si tengo una hija, le pondré Lucía y ya está». Tiene también, o tenía, una novia argentina llamada Luz Cipriota... Pero de esto no habla. Tampoco (menos aún) de su reciente acercamiento a la nadadora Gemma Mengual, con quien le fotografiaron besándose en una fiesta... Mengual ha asegurado que no quiere «saber nada más de ese señor». Él no entra al trapo. «Hay gente que manipula e inventa en la prensa, pero yo he aprendido a no luchar. Como caballero, nunca haré declaraciones ni aclaraciones negativas sobre nadie».

No perder la frescura

Sí se explaya sobre su perro 'Herry', el golden que le tiene enamorado. «En cuanto acabe un trabajo en Suiza me iré a Tossa a ver a mi padre, a mis hermanas y a 'Herry'». Porque Velencoso vive en Londres, ciudad que ha elegido para relanzar su carrera como modelo. «No quería volver a Estados Unidos y Madrid me agobia un poco. En Londres estoy muy bien a pesar de la histeria del 'brexit'». Siete años lleva trabajando como actor. «Y he descubierto que cada vez sé menos. Cuando me gritan '¡Acción!' delante de Imanol Arias me quiero mear en los pantalones -confiesa entre risas-. Sin embargo, le echo valor y sigo adelante».

De jovencito, estaba convencido de que a los 32 años sería padre de familia. «Pero ya paso de los 40 y sigo sin hijos». No tira la toalla. «Con los años he ganado en experiencia, en seguridad y en amigos. Pero también he perdido un poco esa frescura. A veces pienso en el niño que llegó a Nueva York con ganas de comerse el mundo... Me lo recuerdo a menudo para no perder la capacidad de entusiasmo».

Cocinero regular, dice bordar la tortilla de espárragos trigueros, su cena habitual. También se confiesa competitivo. «En mi familia nos encanta retarnos con todo tipo de juegos». Pero jura que no tiene mal perder. «Juego mucho al golf -explica el modelo-, y es un deporte que en dos golpes te pone en tu sitio. Ahí he aprendido a gestionar la frustración y a aguantar el tirón».