Los famosos boicotean al sultán de Brunéi

El sultán de Brunéi ha desatado las iras de George Clooney, Elton John y Jesús Vázquez. / efe / AFP
El sultán de Brunéi ha desatado las iras de George Clooney, Elton John y Jesús Vázquez. / efe / AFP

El mundo del espectáculo llama a no alojarse en los hoteles del monarca, que ha impuesto la pena de muerte por lapidación a los homosexuales

OSKAR BELATEGUI

Una noche en la suite Dorchester del hotel homónimo en Londres cuesta 4.665 euros. Disfrutar del bungalow número siete del hotel Beverly Hills, escenario de las aventuras amorosas de Marilyn Monroe, exige desembolsar 2.700 euros diarios. El sultán de Brunéi, que acumula a su condición de jefe de estado y primer ministro las carteras de Asuntos Exteriores, Justicia, Defensa, Finanzas y Comercio, es el propietario de algunos de los hoteles más lujosos del mundo. El Bel-Air en Los Ángeles, Le Meurice y Plaza Athénée en París y el Eden en Roma forman parte de una fortuna que la revista 'Forbes' estima que ronda los 17.000 millones de euros, gracias a la explotación de las reservas de petróleo y gas.

Los habitantes del sultanato no necesitan sufragar con impuestos una sanidad y educación gratuitas. Claro que tampoco pueden votar y, desde la aplicación de la 'sharia' o ley islámica en 2014, no consumen alcohol ni celebran la Navidad. El robo se pena con la amputación de una extremidad, abortar se castiga con latigazos y blasfemar o difamar el nombre de Mahoma conlleva la pena capital. Además, desde la semana pasada, los homosexuales y los adúlteros que sean descubiertos están condenados a morir lapidados.

De nada ha valido que la alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, reclamara a esta antiguo protectorado británico de 400.000 habitantes que suspendiera la aplicación de estas modificaciones al Código Penal «por respeto a los derechos humanos». El sultán Hassanal Bolkiah, orgulloso propietario de 500 Rolls Royce, defendió las nuevas leyes a través de un comunicado: «La 'sharia', además de criminalizar y disuadir actos que van contra las enseñanzas del Islam, busca educar, respetar y proteger los derechos legítimos de todas las personas, sociedades y nacionalidades de toda fe y raza».

Jesús Vázquez: «Usted es un dictador que oprime a su pueblo mientras disfruta de su mansión en Londres»

La reacción de las personalidades del mundo del espectáculo no se ha hecho esperar. La cómica y presentadora Ellen DeGeneres animó a sus casi 70 millones de seguidores en Instagram a que boicoteen los hoteles del sultán. «Mañana, Brunéi empezará a lapidar a homosexuales. Tenemos que hacer algo ahora. Hagan correr la voz. Levántense». George Clooney escribió una columna en la web cinematográfica 'Deadline' en la que también llama a no alojarse en los establecimientos propiedad de la Agencia de Inversiones de Brunéi. Empieza reconociendo que son hoteles espectaculares que él ha disfrutado en más de una ocasión. «Pero cada vez que dormimos o celebramos reuniones en uno de estos nueve hoteles, estamos metiendo dinero directamente en los bolsillos de hombres que deciden lapidar o azotar hasta la muerte a sus propios ciudadanos por ser gais o estar acusados de adulterio», denuncia. «He aprendido a lo largo de los años a tratar con regímenes asesinos y no puedes avergonzarlos. Pero se puede avergonzar a los bancos, los financieros y las instituciones que hacen negocios con ellos y optan por mirar hacia otro lado».

Elton John, las actrices Ellen Pompeo y Jamie Lee Curtis y la cantante Dua Lipa han aplaudido el llamamiento de Clooney. En nuestro país, Jesús Vázquez ha colgado una foto de su boda junto a su marido Roberto Cortés y escrito al sultán: «Nosotros no somos unos criminales que merezcamos morir lapidados. Somos una familia y nos amamos. Usted es un dictador que oprime a su pueblo con leyes medievales mientras disfruta de su mansión de 100 millones de libras en Londres». Cientos de personas se manifestaban el pasado sábado frente al Dorchester con banderas arcoíris y pancartas contra la homofobia. La Universidad de Oxford baraja retirar el título honorario que concedió al sultán y el Deutsche Bank ya ha anunciado que sus empleados no se alojarán en sus establecimientos. Mientras, la cadena hotelera entiende «el enfado y la frustración de la gente, pero esto es un tema religioso y político por el que no creemos que tengan que pagar nuestros 3.630 empleados».