Bertín Osborne: «España es el país con más políticos idiotas por metro cuadrado»

El cantante acaba de sacar su sexto disco de rancheras. /EFE
El cantante acaba de sacar su sexto disco de rancheras. / EFE

A punto de cumplir 64 años, Bertín Osborne dispara: «Todavía no me siento mayor»

ARANTZA FURUNDARENA

'Yo debí enamorarme de tu madre'. Dicho así, y pronunciado encima por Bertín Osborne, suena provocador. Algunos, tan atentos a todo lo que diga Bertín, ya han entrado al trapo. Pero el título del nuevo disco de Osborne no se lo ha sacado él de la manga. Pertenece al mítico Luis Alfredo Jiménez. Y, más concretamente, a una canción autobiográfica, porque el tarambana de José Alfredo se casó con una mujer treinta años más joven. Jura Bertín que a pesar de todas sus andanzas sentimentales nunca se enamoró de ninguna 'suegra'... «Y eso que en mi época de jovencito las madres de mis novias eran guapísimas».

A sus casi 64 años (los cumple el viernes 7 de diciembre), Bertín solo admite tener «18 y unos días» y se declara «el mismo que a los 35, solo que con más dolor de rodillas». Este 'cowboy' jerezano, con eterno aspecto de acabar de bajarse de un caballo, vuelve a las rancheras, género en el que es reincidente. Ya va por su sexto disco al estilo mexicano.

- En las rancheras hay mucha mujer despechada. De eso sabrá usted un poco...

- Joé, sí. Y no se lo recomiendo a nadie, jajaja.

«Soy el mismo que a los 35, solo que con más dolores de rodillas»

Luego matiza el cantante que «hombre o mujer da igual. Las personas despechadas son siempre tremendas. Y el único remedio para evitar el despecho en una relación sentimental es explicar bien las cosas». Bertín, por el contrario, no es dado a esos sofocones. Él ante cualquier fracaso sentimental prefiere acogerse al sabio refrán que dice: «A enemigo que huye, puente de plata». «Es que si alguien se te va -razona- para qué vas a insistir».

La operación de Kike

Tras un concierto en Miami, que le ha supuesto un reencuentro con su público estadounidense tras diez años de ausencia, Osborne cierra un año que en lo profesional «ha sido excelente». Pero en lo personal «un poco menos bueno». Se refiere el cantante a la reciente operación de su hijo Kike, una cirugía muy compleja que tardará en dar resultados. «Le han hecho una barbaridad de cosas en las piernas y todavía está con calambres, espasmos. Pero el médico nos asegura que es necesario para mejorar su movilidad». Kike, de 11 años, sufre una parálisis cerebral y su padre no se cansa de alabarlo. «Es un fenómeno indescriptible, hasta cuando está enfermo. Por muchos dolores que tenga, te recibe siempre con una sonrisa y te da trescientos besos», relata orgulloso.

«Solo entrevistaría a Pablo Iglesias en su chalé, que es mucho más elegante que el mío»

El cantante ha aceptado colaborar en un documental dirigido por Assumpta Serna sobre Venezuela, país del que es natural su mujer, Fabiola Martínez. Antichavista hasta la médula, Bertín no puede evitar calentarse cuando le tocan el tema. «Tengo mucha información de amigos que viven allí y sé que el Gobierno y los militares están robando los recursos naturales, empezando por el petróleo, el oro, la plata... Se los están llevando a manos llenas», denuncia. Martillo de chavistas venezolanos e independentistas catalanes, Osborne está muy presente en las 'oraciones' de Gabriel Rufián, que viene a considerar al cantante el último mohicano del españolismo. «El problema de Rufián es que tiene complejo de charnego -tercia Bertín-. Sobreactúa para que le perdonen el no tener ocho apellidos catalanes».

Calabazas de Julio Iglesias

Bertín opina que España «es el país con más políticos idiotas por metro cuadrado». Solo salva de la quema a Albert Rivera, que le sigue pareciendo coherente. Y un poco a Pablo Casado, «que es joven, acaba de empezar y tiene que apretar fuerte». Por su televisiva casa (que es la tuya) han pasado tanto Rajoy como Pedro Sánchez, y con los dos hizo buenas migas. A Pablo Iglesias, en cambio, solo lo entrevistaría en su nuevo chalé, «que es mucho más elegante que el mío», ríe socarrón el cantante. Y al que no podrá sentar en su incómodo sofá es a Julio Iglesias, que le ha dado calabazas. «Dice que le voy a sonsacar todo lo que no quiere contar y que por ahí no pasa».

Admite el otrora indómito Bertín que ahora es «mucho menos golfo», pero que nunca será «un hombre domado», a pesar de tener una relación conyugal «estupenda» con Fabiola. Por lo demás, afirma seguir siendo el mismo de siempre, ajeno a los efectos de la edad y sus cambios hormonales... «El día que yo no pueda hacer lo mismo que hacía con 30 años me sentiré mayor. Pero no he notado ningún tipo de bajón. Ese día todavía no ha llegado».

 

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