Tres lustros honrando un nombre

Vilafamés. Espectacular la arrancada del toro. / José J. Montón
Vilafamés. Espectacular la arrancada del toro. / José J. Montón

La ACT El Ratonero de Vilafamés cumple quince años y lo celebra con un toro de Baltasar Ibán y otro de Cayetano Muñoz | Su denominación, a modo de homenaje, se la deben a un astado legendario de la ganadería local de Miguel Vilar 'Lucas'

JOSÉ IGNACIO GALCERÁ

Con poco más de 1.800 habitantes, Vilafamés cuenta, nada más y nada menos, que con tres peñas taurinas. Una de ellas, bajo la denominación de Asociación Taurina Cultural El Ratonero, celebra el XV aniversario de su fundación. Los festejos para conmemorar la efeméride están programados para el viernes 16 de agosto, dentro de las fiestas patronales en honor de la Virgen de la Asunción y el Cristo de la Sangre que comienzan este fin de semana. Tres lustros de afición bien merecían un cartel de campanillas o eso debieron pensar los miembros de la entidad, que para la ocasión, y tal y como ya hicieron cuando llegaron a las cifras redondas de cinco y diez años, respectivamente, han adquirido dos toros de las ganaderías de Baltasar Ibán y Cayetano Muñoz. «En cada aniversario hemos intentado siempre hacer un cartel atractivo», se apresura a contestar Paco Moya, aficionado cabal y presidente de la asociación. «En el quinto aniversario recuerdo que hicimos un especial de la ganadería Hnos. Ozcoz, que dio una gran tarde; para el décimo compramos un toro de Cuadri y otro de Adolfo Martín, que quedó de sobrero en las Fallas de Valencia. Y ahora, para el decimoquinto hemos apostado por un hierro mítico como Baltasar Ibán y Cayetano Muñoz». Los dos toros, a tenor de lo visto en unas fotografías recientes hechas en el campo, no van a dejar indiferente a nadie. El primer examen, el de la presentación de los toros, lo han superado con nota. «El de Baltasar Ibán es un toro serio, con mucha cara y abierto de pitones. Nos decidimos por su estampa, es muy espectacular y por lo encastada y brava que sale esta ganadería en la calle y en la plaza», confiesa. El nombre, Santanero, para los más aficionados, a buen seguro que resulta familiar. Con un Santanero II, que fue indultado, el novillero madrileño Fernando Adrián se alzó con el prestigioso premio Zapato de Oro de Arnedo en 2011; y con un Santanero I, este más reciente y de infausto recuerdo, cayó herido de gravedad Román en la última feria de San Isidro de Madrid. «Es de las reatas más importantes de la ganadería», apunta Paco Moya. Al toro de Cayetano Muñoz que completa el cartel ya le tenía echado el ojo. «No queríamos otro toro tan fuerte, pero lo vimos en un cebadero de Culla, donde un amigo los trajo de erales y los crió, y dio la casualidad que tenía dos por vender. Uno era de la línea Guateles de la ganadería y otro de la de Torrealta, que es el que hemos comprado. Es un toro más fino, más bonito de cara, para mí es una pintura», señala satisfecho.

El cartel de este año, además, lleva intrínseco un gran aliciente: volver a ver a un iban en las calles. «El nuestro será el primero que se haga siete años después. Y luego, en octubre, se harán dos toros más en Massamagrell, donde tienen mucha amistad con la ganadera y el mayoral. Estamos muy contentos porque supone un acontecimiento en sí. El último que se hizo fue en Massamagrell y salió extraordinario y desde entonces decidieron no vender más para las calles por si se volvía a dar el caso de que saliera un gran toro. A partir de ese momento lo lidiaron todo a puerta cerrada... hasta hoy», apunta.

Un nombre como homenaje

Siete años después se volverá a exhibir un toro de Baltasar Ibán en las calles, será en Vilafamés

Actualmente, la asociación cuenta en sus filas con 65 socios, la mayoría de ellos jóvenes comprendidos entre los 25 y los 35 años de edad. «Empezamos siendo más, pero con la crisis se fueron algunos, aunque desde hace siete u ocho años estamos manteniendo los números», explica. «Somos una peña de gente joven, buenos aficionados e intentamos hacer las cosas bien, hacemos muchos viajes al campo, tanto de ganado de corro como de toros de lidia -este año hemos ido a las ganaderías de Victoriano del Río, Baltasar Ibán y Peñajara- y también hacemos actividades culturales o quedamos para ir a otros pueblos a ver toros. Comenzamos con esta aventura como una peña más pero creo que con los años hemos labrado una gran amistad entre todos y ahora, más que una peña taurina, somos un gran grupo de amigos que pueden ir juntos a cualquier lado».

En su vertiente cultural como entidad, los miembros de El Ratonero tiene claro cuál es uno de sus objetivos. «Tratamos de inculcar la afición a los más jóvenes y a los niños para que se vayan cogiendo. Les integramos en la peña y en la fiesta, que vivan el toro desde casi su nacimiento». Más allá del toro, son también habituales las exposiciones fotográficas, las charlas coloquio con personajes del mundo del toro o conciertos flamencos, que completan las actividades impulsadas por la peña.

¿Y por qué El Ratonero?, preguntamos. «Cuando nos planteamos empezar esta aventura no sabíamos qué nombre ponerle a la asociación. Ya existía la Peña Taurina Vilafamés, decana de la localidad -en la actualidad existe una tercera peña, Les Culroges, integrada al completo por mujeres-, con lo cual había que buscar otro nombre distinto. Tras debatir, pensamos en que nos tenían que conocer por algo que tuviera una significación especial con el pueblo, y nos decidimos por el Ratonero». La elección no pudo ser mejor ni más acertada. El nombre hace justicia a la leyenda de un toro -de la cual se da debida cuenta en la página siguiente- que dio a conocer a todo un pueblo y lo hizo célebre en el mundo del bou al carrer. El astado perteneció al ganadero local Miguel Vilar 'Lucas' y para él fue el primer homenaje que dedicó la asociación. «El primer año, delante de toda la afición y antes de desencajonar al toro, le hicimos un homenaje muy emotivo al ganadero en recuerdo de Ratonero y de otros muchos toros y vacas que engrandecieron esta ganadería. Le entregamos, además, una placa en agradecimiento a su labor dentro del ganado de corro en la Comunidad Valenciana», destaca.