Sant Joan de Rafelbunyol, una década de afición

Un toro de Jandilla y otro de Parladé serán los protagonistas este sábado. / rullot
Un toro de Jandilla y otro de Parladé serán los protagonistas este sábado. / rullot

La Asociación Cultural Taurina celebra mañana su décimo aniversario con dos toros de las ganaderías de Jandilla y Parladé | «Por encima de todo tenemos la ilusión de seguir manteniendo esta fiesta y de que no se pierda», señala Juan Garibo

JOSÉ IGNACIO GALCERÁ

valencia. Rafelbunyol sube este sábado el telón a su temporada taurina y, como desde hace una década, los encargados de hacerlo son los miembros de la Asociación Cultural Taurina Sant Joan, que este año celebra el décimo aniversario de su existencia. Para conocer el inicio de esta aventura, cabe remontarse dos años antes de la fundación de la peña, cuando varios miembros de la actual Sant Joan organizaron los festejos de la Comissió Centre. Tras aquellas fiestas, comenzaron a surgir entre los amigos varias preguntas: ¿Por qué no seguimos adelante? ¿por qué no formamos una nueva peña? De los interrogantes se pasó a los hechos.

El resultado se hizo realidad en 2009 gracias a la unión de varios grupos de aficionados que ansiaban dar toros en el pueblo. «En todo este tiempo ha habido altibajos, épocas de más gente y otras de menos. A día de hoy somos trece, todos muy aficionados al toro», afirma Juan Garibo, presidente y miembro de Sant Joan desde sus principios.

No resulta fácil en los tiempos que corren seguir organizando un día de toros. El sacrifico económico y personal es enorme comparado con la recompensa, que no es otra que la afición y la ilusión de que la Fiesta perdure. Este año han tenido que redoblar esfuerzos. «El trabajo ha sido grande, somos poca gente así que nos hemos tenido que mover mucho, hemos buscado colaboradores y convencido a gente para que nos apoyase. Tal y como está el mercado de toros para las calles, es complicado manejar un presupuesto alto. Este año hemos encontrado la ayuda de mucha gente, tanto del pueblo como de personas anónimas que han colaborado desinteresadamente. Así hemos podido cerrar el cartel para este aniversario», confiesa.

A falta de cartera, buena es la imaginación. Eso debieron de pensar los miembros de Sant Joan, que se han visto obligados a tirar mano de cualquier recurso para aumentar el presupuesto de cara a confeccionar el cartel.

«Hicimos una rifa, pero no una cualquiera, sino una en la que se sorteó un crucero. Se vendieron muchas papeletas. La iniciativa era para ayudar a la Fiesta y así lo entendió la gente, que vio que somos una peña que ha hecho iniciativas en beneficio del toro», apunta Garibo, que añade: «Se trabaja principalmente para ilusionar y generar interés en la afición».

Apuesta por Domecq

Los protagonistas de las fiestas de este año son Risotado y Secuestrado, de Parladé y Jandilla, respectivamente. La apuesta por el encaste Domecq queda clara.

«Son dos ganaderías consagradas, que gustan al aficionado. Las dos debutan con esta peña. Nos decidimos por ellas por muchos factores, pero sobre todo por el nombre y por la presencia de los dos toros. No cabe duda de que son dos hierros conocidos y eso ayuda a que haya más colaboración. Luego, también entra el componente de que son ganaderías que suelen funcionar en la calle. No hace mucho, un toro de Jandilla dio muy buena tarde en Rafelbunyol, aunque ya se sabe que el toro es como un melón por abrir». Ambos astados, vistas las imágenes en el campo, lucen las hechuras propias de cada casa. «El toro de Parladé está gordo, muy bien hecho. Y el de Jandilla es precioso».

La categoría y el esfuerzo económico que ha requerido el cartel ha obligado a los miembros de Sant Joan a poner toda la carne en el asador en un único día de toros. «Queríamos hacer algo distinto a lo que veníamos programando, la idea era más calidad y menos cantidad. Creo que lo hemos conseguido. Lo que podíamos gastarnos en dos días, lo hemos reunido en uno. En lugar de tres toros de menor presencia, hemos comprado dos acorde para un décimo aniversario».

Dentro de lo apretado del presupuesto, cada año esta entidad ha optado por buscar un toro que ofrezca un buen espectáculo aunque haya sido con ganaderías de menor rango. «Siempre hemos apostado por las buenas hechuras, creo que solemos hacer las cosas bien, con gusto, aunque siempre hay altibajos. Llevamos una línea buena, somos un buen grupo de amigos y tratamos de tirar hacia delante pese a las circunstancias. Este año hemos contado con la ayuda de gente de fuera y también con el apoyo de miembros de otras peñas, sin ellos lo de este año no sería posible».

En esa apuesta por el toro que embista, queda en el recuerdo «un toro de Virgen María que dio un gran juego. Lo cerramos pronto porque hubo un percance pero por la noche protagonizó una gran embolada; luego otro de Ana Romero, muy bien presentado, era sobrero de una corrida de Zaragoza, su cabeza la tenemos en la peña; un colorado de Lora Sangrán que dio una gran tarde, otro de Toros de El Torero, muy noble. Todos los años hemos tenido suerte porque si bien no ha habido tardes completas, siempre ha surgido un toro que ha dado buen juego».

La A.C.T. Sant Joan tendrá el honor de descorchar los festejos taurinos en esta localidad valenciana. Un orgullo pero también una responsabilidad añadida. «Es un día en el que se palpa mucha ilusión en todo el pueblo. Aunque ha habido toros en localidades cercanas, la gente de aquí tiene ganas de toros en su pueblo. Además, por aquello de que celebramos diez años, hay más cosquilleo en la barriga del habitual. Hemos puesto todo nuestro esfuerzo y tenemos los nervios lógicos de no defraudar y de que todo salga bien. Pero por encima de todo tenemos la ilusión de seguir manteniendo esta fiesta y de que no se pierda. Ojalá que sean diez años más». Que así sea.