Peña Taurina Museros, un aniversario de lujo

Salida del toro de Domínguez Camacho en 2018, uno de los mejores de la temporada pasada. / j. j. diago
Salida del toro de Domínguez Camacho en 2018, uno de los mejores de la temporada pasada. / j. j. diago

La comisión celebra sus cinco años con los hierros de Miura, Palha, Rehuelga, Santi Domecq, Garcigrande y Domínguez Camacho | La variedad de encastes y la categoría de las ganaderías han despertado el interés de la afición a los bous al carrer

JORGE CASALS

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Es uno de los carteles de la temporada. La variedad del mismo, la categoría de las divisas anunciadas y el trapío de los toros reseñados lo convierten en merecedor de tal honor. Seis toros, seis ganaderías y seis encastes para celebrar el quinto aniversario de la Peña Taurina Museros. Un cartel que consolida el proyecto y la ilusión de unos jóvenes con inquietudes a nivel taurino y cultural muy ambiciosas, y que han demostrado a lo largo de este lustro de línea ascendente, que desemboca con unos festejos de nivel que se desarrollarán a lo largo de los próximos dos sábados. A pesar de los contratiempos de última hora, de algunas variaciones en el cartel obligados por circunstancias ajenas, han podido con esfuerzo y un presupuesto nada nimio poder sacar adelante una programación de la que se sienten «totalmente satisfechos», según afirma de manera muy convincente su presidente y uno de los fundadores de la Peña Taurina, Albert Raimundo.

De los seis toros, cuatro serán exhibidos mañana sábado: Miura, Hnos. Domínguez Camacho, Santiago Domecq y Rehuelga. Poco que ver con la combinación inicial, en la que había reseñados un toro de Sobral, que había despertado mucho interés por su espectacular pelaje tan característico de esta divisa, y dos toros de Palha. «Ha sido una pena que por causas mayores tuviéramos que cambiar estos tres toros. Al final, apostamos por los de Rehuelga, encaste Santa Coloma-Buendía y que está en buen momento; Miura, que es una ganadería con la que cualquier peña sueña poder tener alguna vez, y Santiago Domecq, en la que tenemos depositadas todas las esperanzas por el buen juego que están dando sus toros en las calles. Esos tres junto con el de Domínguez Camacho, reseñado desde un principio, conforman los cuatro toros de mañana». Al sábado siguiente, 19 de octubre, será el turno de un toro de Palha y otro de Garcigrande. «Nuestra intención en un primer momento era adquirir un toro de Cura de Valverde, por nuestra relación con el ganadero Jean Luc Couturier, pero por un problema sanitario ha sido imposible, por lo que al final nos decantamos por Garcigrande porque es una ganadería que está en todas las ferias y hemos visto su buen resultado en los festejos populares».

«Siempre hemos intentado apostar por la variedad», expone Albert, «con ganaderías de distintos encastes para evitar los carteles monótonos. No siempre compramos lo que queremos sino lo que podemos, pero buscamos el interés del aficionado. Podíamos haber elegido toros con mucho más trapío, sin embargo, nos hemos decantado por buscar ganaderías que están en mejor momento y que es más probable que den mejor juego».

Los contratiempos surgidos no han sido un obstáculo para traer las mejores ganaderías

Una apuesta arriesgada aunque exitosa. Ahí está el ejemplo del año pasado, cuando Victorioso, un toro de Domínguez Camacho muy justo de presentación, brocho de cornamenta y que cualquier otra peña hubiese relegado a una mera embolada, acabó convirtiéndose en uno de los mejores toros de la Comunidad Valenciana ofreciendo todo un espectáculo de bravura y nobleza durante más de treinta minutos, en los que embistió de manera incansable dejándose la vida en ello. «Es el mejor toro de todos estos cinco años. Por eso hemos vuelto a confiar en este hierro, porque somos agradecidos y nos gusta cuidar esos detalles», añade el presidente.

El regreso de Miura es otro de los alicientes. En el recuerdo está la última vez que esta legendaria divisa estuvo anunciada en Museros. Fue un 14 de agosto de 2010 y para conmemorar el 25 aniversario de la Comisión Taurina 1985, se adquirieron tres toros de este mítico hierro: Respetado, Caramelo y Merecido, que fueron protagonistas de una tarde para la historia.

Plaza de primera

La Peña Taurina de Museros cuida los detalles al máximo en señal de respeto hacia esta Fiesta. La intención es darle importancia al festejo, crear ambiente de día grande y para ello, el escenario es una parte fundamental y prioritaria. La calle Hort de Xufa, recinto recuperado por esta peña, se engalana para la ocasión. La arena se reparte con especial cuidado por todo lo ancho y largo de una calle que rezuma respeto. Y también solera, pues todavía se pueden ver las barreras tradicionales de madera colocadas de forma horizontal. Tiene especial encanto, a pesar de que no es un terreno cómodo para el espectador y mucho menos para el que se pone delante, pues está pensado para que todas las ventajas las adquiera el animal con el fin de potenciar sus virtudes. Los hierros pintados de cal sobre la arena anuncian, junto a la tablilla, los toros que serán desencajonados por la tarde y embolados por la noche.

Para que los toros lleguen con las mejores condiciones a la embolada, es fundamental que, tras su exhibición vespertina, vuelvan a los corrales sin ningún contratiempo ni demora. De ello se encarga Germán Vidal con una de las paradas de cabestros más eficaces de la Comunitat. El ganadero de Cabanes tiene además, desde hace cinco años, la tarea de completar la programación con sus vacas y toros.

«Nada sería posible sin el trabajo de todos», matiza el presidente a modo de conclusión. «Somos una peña unida, con 42 socios, jóvenes y con ganas de trabajar por la Fiesta». Y es que además de esta doble jornada taurina, para febrero tienen programado continuar con varios actos culturales como charlas y un concurso de fotografía, siempre pensando en la divulgación de una tradición por la que sienten amor y mucho respeto. Un ejemplo.