La Peña El Caragol, santo y seña en este municipio

Miembros de la Peña El Caragol. / lp
Miembros de la Peña El Caragol. / lp

J. CASALS VALENCIA.

La Peña El Caragol es toda una institución en Almassora. Un referente que traspasa las fronteras locales. Con 46 años de existencia, es la peña más antigua de este municipio castellonense. Casi medio siglo de historia y cerca de 90 toros cerriles de las mejores ganaderías adquiridos a lo largo de este tiempo. No solo la cantidad es un datos significativo, también la calidad, porque es reconocido su gusto por el trapío y una impecable presentación. Ahí está, por nombrar un ejemplo más reciente, la seriedad del encierro con seis toros de Sánchez de Ybargüen del año pasado con el que conmemoraron su 45 aniversario.

Durante muchos años han estado ligados a la casa Jandilla, a la que han mostrado respeto y fidelidad. Hasta 47 toros y seis vacas, la mitad del total de astados exhibidos por ellos, han adquirido al ganadero Borja Domecq.

Durante estas fiestas de Santa Quiteria, la visita a su casal es de obligado cumplimiento para los buenos aficionados. Allí se respira un ambiente taurino magnífico y se crean improvisadas tertulias en torno a las tardes taurinas vividas estos días. Una sede que recoge al casi medio centenar de socios que perpetúan esta iniciativa que crearon unos amigos en octubre de 1973 y que bautizaron con el sobrenombre con el que se les conoce a los almassorins, es decir, caragols.

Reconocida por la 'Asociación en defensa de las tradiciones de bous al carrer', esta peña se ha ganado el respeto de la afición. Un emblema de lo que supone la integridad, el buen hacer, el hermanamiento y la colaboración, en definitiva, todos esos valores que hacen grande a una peña.