Mariposa vuela en la barrera dels fadrins

Mariposa, elevándose de forma espectacular. / Paco Moya
Mariposa, elevándose de forma espectacular. / Paco Moya

La vaca de la ganadería de Hnos. Monferrer causa sensación en Vilafamés y se alza como la mejor del concurso

J. I. GALCERÁVALENCIA.

Es la última sensación en el ganado de corro. Hablan y no paran de su reciente actuación en Vilafamés. Se ha destapado en un escenario grande, de los que marcan a lo largo de la temporada. Además lo hizo en su debut. Ocurrió en la XVI edición del concurso de ganaderías de esta localidad, donde la vaca Mariposa, de la ganadería de Hnos. Monferrer, exhibió todas sus virtudes, que son muchas. Su puesta en escena fue excelente porque todo lo hizo a una gran velocidad y también con una emotividad sobresaliente. Trabajó todos los obstáculos y de qué manera; primero la pirámide, donde subió y bajó desplazándose hasta el final, bien haciéndolo a la carrera o también desde parado, poniendo en apuros a especialistas como Julio y Megina. En una de esas subidas y bajadas, Mariposa fue capaz incluso de llegar hasta los palos, haciendo gala de su capacidad para acometer hasta el último metro. En el banco, la vaca se entregó por completo, unas veces saltándolo y otras rematando con fuerza y buscando a Megina por debajo con codicia.

La barrera dels fadrins

Su exhibición alcanzó el punto álgido en la conocida barrera dels fadrins, un obstáculo vertical a modo de escalera que toma su nombre de tiempos pretéritos en los que los mozos que no tenían esposa ni novia se colocaban para ver el toro, mientras que los que contaban con pareja se ponían en los carros para presenciar el espectáculo. A día de hoy, la barrera, que conserva su nombre aunque ya no tanto la tradición, constituye un elemento clave en la plaza ya que las vacas se emparran, si se permite el símil, algo parecido a hacer un pinito con una moto o una elevada con un caballo. En el caso de Mariposa lo hizo desde parado, apoyándose, cogiendo impulso y elevándose hasta los cerca de tres metros que mide la barrera, alcanzando a tocar a Julio tras un espectacular salto.

Mariposa vino a completar un gran corro de Hnos. Monferrer, que puso en liza otras vacas de nivel como Víbora, de extraordinaria movilidad, que no paró en los más de diez minutos que estuvo en la plaza. Con menor temperamento que sus hermanas, su principal cualidad fue la codicia. Luego salió Planeta, una vaca brava fundamentalmente, especialmente por la manera de rematar en los palos, donde fue de menos a más e incluso llegó a meter la cabeza dentro de ellos. Los cites de larga distancia llevando a la vaca de punta a punta sirvieron para explotar sus condiciones en carreras al límite. Además, se empleó en la pirámide y en la barrera. Cristalera fue otro de los animales de nota, desplazándose con alegría y trabajando todos los obstáculos. Por último se exhibió un toro, que dejó apenas detalles.

La completa tarde de Monferrer le valió para alzarse con el concurso de Vilafamés en el que era su presentación en el municipio, con 157 puntos, siendo la tercera ganadería debutante que se impone en los últimos cuatro certámenes tras Alberto Garrido en 2016 y Mansilla en 2017. Además de llevarse el galardón a la mejor vaca con Mariposa tras obtener 43 puntos.