Furor por la batalla de las flores

Los primeros en la cola de Viveros, ayer, juegan al parchís. / irene marsilla
Los primeros en la cola de Viveros, ayer, juegan al parchís. / irene marsilla

Aspirantes a los palcos hacen cola en Viveros a tres días de la venta de entradas | El PP denuncia que las carrozas aún no se han adjudicado y que Fuset ya ha difundido fotos de las mismas sin estar la contratación terminada

MAR GUADALAJARAVALENCIA.

A cinco días de la celebración de la Batalla de Flores, ayer ya había colas en Viveros para hacerse con uno de los palcos que saldrán a la venta en taquilla el próximo sábado. A las siete y media de la mañana Ángela y Esperanza llegaron a las puertas de los jardines de Viveros cargadas con las provisiones necesarias. Sillas, una mesa, una nevera con agua fresca y algo de comida, además de algún pasatiempo para combatir la espera.

Fueron las primeras en llegar y las encargadas de llevar el recuento. «Hemos hecho una lista para anotar bien el orden y que no hayan problemas», dice Esperanza. Desde primera hora de la mañana se vivió el furor por la Batalla de las Flores.

Vicente Paredes llegaba sobre las nueve. El orgullo y la ilusión se notaba en sus palabras. «Qué importa, si es por mi nieta, es Ángela Paredes, nos hemos organizado para ir turnándose toda la familia», dice con una sonrisa y sin dar importancia al calor que estaba por llegar.

Al grito de «somos la familia Mota» y con los brazos levantados, trataban de animar la espera los terceros en la cola para hacerse con uno de los 60 palcos que saldrán el sábado en taquilla. Paco, junto a sus hijos, Cynthia y Roberto, se unía a la fila con la esperanza de hacerse con el pase para la Batalla. «Puede que salgan más de 60, si hay gente que al final no los ha cogido por internet, podría variar». Son de la falla Trafalgar y de allí esperan traer, «algún toldo o carpa para el sol», explica, aunque reconoce que en su caso «no estamos muy bien organizados, somos la avanzadilla pero está tarde vendrán más », comentaba Paco.

Carlos García y María José Guijarro, de la falla Duque de Gaeta fueron previsores y se unieron al campamento de los primeros de la fila. Bajo los paraguas comentaban cómo habían hecho la jugada. Pero no todos se mostraban satisfechos con el sorteo. «Es alucinante, porque teníamos doce reservas y no nos tocó ninguna, otra amiga cogió 24 y tampoco, sin embargo una chica que tenía solo dos, les ha salido», decía María José sorprendida, mientras Vicente replicaba que «la suerte la tienen algunos».

Pese al calor, la frase más repetida entre la cola era: «Sarna con gusto no pica». A lo largo de la tarde fueron llegando más aspirantes a conseguir alguno de los palcos. «Seguramente, esta noche ya esté todo el pescado vendido», comentó Paco, al tiempo que añadió «mientras no haya follones». Explica que otros años hay problemas en los relevos y algunos protestan por que no están conformes con el orden de llegada. Aunque esta vez, Esperanza recoge los nombre en la lista.

Al margen del fervor por vivir la fiesta, la polémica vuelve a surgir. El PP denuncia que las carrozas podrían no estar todas adjudicadas, a cuatro días de celebrarse la Batalla, mientras el regidor, Pere Fuset, ya ha hecho públicas las fotos de las carrozas, pese a que no estaría terminada la contratación. Según ha sabido este periódico algunos carroceros ya conocían los encargos, aunque la tardanza en la adjudicación ha generado malestar entre los agremiados.