Fortuna y Pijotera, las reinas de la calle se miden en Valencia

La vaca Fortuna, en una de sus actuaciones en Onda, donde ha ganado varios premios.  / Torodigital
La vaca Fortuna, en una de sus actuaciones en Onda, donde ha ganado varios premios. / Torodigital

Ambos animales tienen en común que siempre embisten hasta el final y poseen una enorme velocidad que los hace muy peligrosos en carrera Dos de las mejores vacas del momento, el gran atractivo de los festejos en la Feria de Julio

JORGE CASALS

valencia. Las ganaderías autóctonas de la Comunitat Valenciana disfrutan de un momento de esplendor gracias al gran nivel alcanzado por muchos de sus animales. La nómina de vacas y toros que tarde tras tarde están dejando muy alto el pabellón ganadero de la tierra es amplísimo. Superada la crisis que dejó en horas bajas a la ganadería autóctona por problemas sanitarios son tiempos de esperanza y de satisfacción para los que crían bravo en nuestra tierra.

Ellos forman un pilar fundamental de los bous al carrer y como tal tendrán su protagonismo en la Feria de Julio de Valencia. El próximo miércoles, en el II Encuentro de Tauromaquias que se celebrará durante la tradicional desencajonada, la plaza de toros será el escenario donde se van a medir dos de las mejores vacas del momento. Fortuna, de Fernando Machancoses, y Pijotera, de Germán Vidal. Valencia y Castellón cara a cara. Dos ganaderías de leyenda y tradición que se disputan el trono con sus mejores vacas. La una, Fortuna, para la modalidad de Maestros de la Calle; la otra, para anillas. Dos modalidades en las que son neófitas pero que al fin y al cabo van a servir para medir el gran momento por el que atraviesan estos animales cuyos nombres conocen de memoria los aficionados.

Fortuna, marcada con el número 43 y el guarismo 8 es una de las vacas consagradas en la actualidad. Imponente, imprime un respeto absoluto no solo por su trapío, también por su juego peligroso que no admite fallo alguno. Una vaca a la que muy pocos se atreven a enfrentarse, puesto que exige conocimientos, facultades y valor, mucho valor. En las plazas duras es donde la vaca se crece y acaba sacando todo su potencial y el fondo que lleva dentro. Desde que sale de toriles llena el escenario por grande que sea. Todo lo que hace tiene mucha verdad y entrega. Es sincera y muy completa, llegando hasta el final detrás del recortador con esa fiereza de brava en su mirada. No es una vaca de abusar con los obstáculos, ese no es su fuerte, pero cuando trabaja en alguno de ellos o sube a la pirámide, lo hace muy de verdad, siempre persiguiendo a alguien y con afán de cogerle.

La vaca Fortuna será para la modalidad de Maestros de la Calle, mientras que Pijotera, para anillas Las ganaderías autóctonas están atravesando unos de sus mejores momentos

Su criador, Fernando Machancoses, la define de esta manera: «Está placeada y guerreada. Lleva varios años en la élite. No es que sea mi mejor animal, porque considero que cada vaca tiene unas determinadas cualidades que son buenas o se potencian en función del festejo. Esta, por ejemplo, mejora cuando más duros y exigentes son los recintos. No es una vaca fácil, para nada. Es complicada. Se arranca de lejos y cuando tiene la oportunidad de hacer hilo detrás de un recortador, lo sigue hasta el final. Tiene mucha codicia», explica el propio ganadero.

El año pasado, Fortuna dejó actuaciones destacadas en plazas como Moncada, Pascua Taurina de Onda, Bétera, Alcanar, Puçol, Cheste, Penyes en Festes de la Vall d'Uixó, Viver y Zaragoza. En este último escenario, su presencia siempre se espera con expectación ya que ha sido un animal decisivo a la hora de que la divisa se adjudicase el premio a la mejor ganadería de la Feria del Pilar durante cuatro años. «En las plazas donde me exigen y yo quiero lucirme, allí está ella. Para dar el do de pecho siempre necesito a Fortuna», matiza Machancoses.

Fortuna tiene un trapío envidiable, con plaza. Llena el escenario. Es un animal fuerte, con energía en los cuartos traseros que la dotan de mucha potencia, y sobre todo bien colocada de pitones, proporcionados y en su sitio. Tiene diez años y fue a partir de los seis cuando comenzó a despuntar, por lo que estas últimas cuatro temporadas han sido las mejores para ella, la que más satisfacciones le han dado a su criador. «Hay que saber esperar, porque si una vaca cuando es joven la quemas mucho, cuando llega a la edad buena de darlo todo, no lo hace», se apresura a matizar Fernando. Eso ha hecho que Machancoses sólo la reserve para las plazas, por lo que en los últimos años no ha pisado el asfalto.

Sus padres son la vaca Colilla y el toro Modisto. Éste fue un ejemplar importante en la ganadería, muy bravo, con un final de embestida espectacular contra los barrotes dándolo todo, con entrega máxima. Fue buen toro pero mejor semental. Ha dejado una huella imborrable en esta divisa, puesto que el 80% de la ganadería actual de Fernando Machancoses proviene de este toro. Es la base principal de la vacada y esa bravura la ha transmitido muy bien a sus descendientes. Por su parte, Colilla, su madre, murió joven, pero en las pocas salidas que tuvo demostró mucha bravura y codicia. De Colilla, la única descendencia que queda es Fortuna, que fue la única hija que tuvo. Tanto el toro Modisto como la vaca Colilla provienen de reatas contrastadas en la familia Machancoses, con más de 40 años en casa de estos emblemáticos ganaderos valencianos.

Sus reacciones y su juego son una incógnita para este miércoles, puesto que nunca ha participado en esa modalidad conocida como 'Maestros de la Calle': quiebros, recortes, saltos... todo sin obstáculos. David Megina y Eric Egea serán los encargados de ponerla a prueba. De momento, este año en Castellón, Onda y hace escasos días en Sagunto, ha marcado las distancias propias de una de las mejores vacas del momento.

Pijotera, pura velocidad

La vaca Pijotera, de Germán Vidal, se destapó el año pasado como una de las vacas más destacadas de la temporada y este 2018 ya va camino de la consolidación. Velocidad es una de las características que mejor definen a esta vaca. Su rapidez para ir detrás de los recortadores con entrega máxima y hasta el final, la convierten en interesante a la vez que peligrosa. No todas las vacas tienen los finales que posee Pijotera.

Fue en el concurso de anillas celebrado el pasado 1 de julio en la bonita plaza de toros castellonense de Villafranca del Cid, cuando Pijotera, que se estrenaba en esta modalidad, sorprendió a todo el mundo con una actuación sobresaliente, impactante. La vaca se fue detrás de los recortadores Noé y Darío Moral con velocidad y fortaleza, lo que les valió a los zaragozanos llevarse el premio como mejor pareja del concurso. Desde entonces, el boca a boca de aquella actuación ha hecho que la empresa Toropasión, asesorada por los propios recortadores que la vieron, la reseñaran para la exhibición de anillas de Valencia este miércoles. El año pasado resaltó en lugares como la Vall d'Uixó o Sarrión. Este año salió a principio de temporada en Castellón, en el primer día de Magdalena, y destacó de tal manera su casta que la exhigieron para el concurso de anillas de Villafranca.

Tiene algunas similitudes con Fortuna. También es una vaca que remata hasta el final y llega a tablas, y los obstáculos tampoco son su fuerte. Es peligrosa porque cuando va detrás de los recortadores, vuela. El martes pasado, por ejemplo, en Sagunto plasmó todas sus facultades y poderío en un recinto muy duro y exigente, donde dejó algunos momentos de peligro detrás de algunos recortadores. «Si le acompaña la salud, a la vaca le quedan por delante los mejores años de su vida», asegura su criador Germán Vidal.

En cuanto a su morfología, es una vaca bastante fina, a diferencia de lo que es norma en esta ganadería, con animales más robustos o embastecidos. Es muy bonita de hechuras y bien proporcionada. Marcada con el número 256 y nacida en junio de 2012 -tiene 6 años-, es hija de la 12-Miedosa y del 36-Cafetero, ambos con una historia muy curiosa detrás. Cafetero, que venía de muy buena reata, salió de novillo en un concurso de recortes en Villafranca y allí se lesionó de una mano quedando cojo. Pero al tener una muy buena reata -era hijo de Vividor, otro gran semental de la divisa castellonense descendiente a su vez de la familia de las Rondalleras-, lo utilizó Germán como raceador, con tan buena suerte que el toro ligó muy bien. De hecho, Pijotera forma parte de un buen grupo de vacas hijas de Cafetero, con el guarismo 2, que están dando muy buen resultado y ahora mismo, son una parte esencial de la ganadería de Germán Vidal. La pena es que, al no ser un toro muy contrastado porque tras lesionarse no volvió a salir a un festejo y además estaba lesionado, después de cubrir lo llevaron al matadero, con tan mala fortuna que con los años -la ganadería siempre es cuestión de tiempo-, su descendencia le ha dado grandes satisfacciones al ganadero. Mientras que Pijotera es la primera cría y la única que tuvo Miedosa, que se murió muy joven, prácticamente después de dar a luz a Pijotera. Es decir, no era una madre contrastada ni con fama en la ganadería.

Este miércoles, el zaragozano Mario González y el navarro Luis Miguel Galindo 'Kimera' tratarán de extraer las mejores virtudes de esta vaca, que tiene una gran oportunidad para consolidarse este año y ganarle la partida a Fortuna. Espadas en alto. El cetro de estas dos reinas está en juego.

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