Domecq también manda en la calle

Toro de Domínguez Camacho en las calles de Museros en 2018. / j. j. diago
Toro de Domínguez Camacho en las calles de Museros en 2018. / j. j. diago

460 toros de esta sangre fueron exhibidos en los festejos populares de la Comunitat, lo que revela que es el encaste más adquirido por peñas y comisiones«Con la crisis, nuestra salvación fue la calle. Les estaremos siempre agradecidos y les tengo muchísimo respeto», destaca Domínguez

JOSÉ IGNACIO GALCERÁ

valencia. El festejo popular no es ajeno a la realidad del campo. Al contrario, la calle es un fiel reflejo de la situación y la tendencia que se viene experimentando de unos años a esta parte en la cabaña brava española. Las peñas y comisiones de aficionados, al igual que les ocurre a los empresarios y organizadores de festejos de plaza, han visto cómo desde hace un tiempo su abanico de posibilidades a la hora de elegir y adquirir toros para sus fiestas se ha ido reduciendo paulatinamente. La desaparición de ganaderías, y en consecuencia la pérdida de sangres distintas, ha restado variedad, llevando al espectáculo de los toros a un escenario de monotonía en favor de un encaste que a día de hoy es mayoritario. Las ganaderías de origen Domecq gozan ahora de un dominio prácticamente total, con mucha diferencia sobre el resto.

Esta situación ha quedado plasmada en datos en un excelente trabajo realizado por José Costa Eres para la Federación de Peñas Taurinas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana, que demuestra que el encaste Domecq también manda en la calle. Así pues, de los 737 toros cerriles exhibidos durante el último año -un 90% aproximadamente del total que saltaron a las calles de la Comunitat-, 463 son de origen Domecq, lo que supone más del 60% del total. El 40% restante se reparte entre dieciocho encastes más, siendo el origen Núñez el segundo más exhibido, con noventa toros. En un escalón inferior aparecen toros de origen Atanasio, con veintiséis astados, Albaserrada, con veinticinco, y Santa Coloma, con veintidós reses. Con menor presencia asoman encastes como Veragua, con dieciocho toros, Gamero Cívico, con catorce, Cuadri, con doce, y Saltillo y Vega Villar, con diez cada uno. Con menor presencia en las calles, la lista es larga: Gallardo, con seis, Murube, con cinco, Contreras y Vázquez, con cuatro, Jijona, con tres, Cabrera y Villamarta, con dos, y Pedrajas y Guardiola Soto, con uno.

Por ganaderías, Gerardo Ortega, una de las divisas de mayor predicamento en la Comunidad Valenciana en el último lustro, lidera el ranking con veintiún toros exhibidos, seguida de Domínguez Camacho, con diecinueve, y de Jandilla, con dieciséis, todas ellas de origen Domecq. En cuanto a las ganaderías de encaste Núñez, el segundo en el escalafón, destacan los hierros de Cebada Gago, con tres toros, Cantinuevo, con ocho, y Guadalest, con seis. Por lo que respecta a las ganaderías de sangre Atanasio, el pódium lo integran los hierros de Puerto de San Lorenzo, con cinco, Los Bayones y Valdefresno, con cuatro, y Dolores Aguirre, con tres.

«Si embiste en la plaza, embiste en la calle», dice Ortega

Calle y plaza

«Si embiste en la muleta, embiste en la calle». Con esta afirmación defiende Gerardo Ortega la amplia presencia del encaste Domecq en los festejos populares. El ganadero onubense justifica la gran demanda de este tipo de toros no solo porque sean los más extendidos en el campo, sino por el comportamiento que demuestran en las calles. «Quitando alguna excepción, en los festejos populares, en líneas generales, lo que está embistiendo más y mejor es lo de origen Domecq. Al final la calle también es un tipo de lidia y los aficionados exigen al toro las mismas virtudes que puede exigir un torero. Quieren toros con franqueza, con prontitud, con galope, con calidad... esas cualidades sirven para los dos tipos de festejo. No hay que olvidar que el toro de Domecq es el de más toreabilidad que existe. Eso es una realidad», afirma.

Desde hace cinco años, Gerardo Ortega se planteó seriamente la posibilidad de vender las camadas enteras para los festejos populares ante la dificultad que encontró para colocarlas en las plazas. «La realidad es que a día de hoy el sustento de muchas ganaderías son las calles, el bou al carrer, a excepción de cinco o seis ganaderías que son las que lidian en las ferias», confiesa. «La calle está demostrando con hechos que es la que está tirando del carro en este momento, no sólo por dar salida a muchos ganaderos y ser un negocio rentable, sino porque está dando la cara también con manifestaciones y alzando la voz contra los políticos. Es cierto que muchos compañeros ganaderos creen que destinar el toro para las calles es poner la ganadería en un segundo plano, pero en mi caso, sin las calles no sé qué sería de mí», comenta. La vacada que pasta en Santa Olalla exhibió veintiún toros en las calles, una cifra que le valió para liderar la clasificación de ganaderías con más toros cerriles en la Comunitat Valenciana. «Este año la cifra será similar. Todavía no hemos empezado la venta ni a enseñarlos tampoco. Quiero tenerlos preparados antes».

Domínguez Camacho

Otra de las divisas que ha encontrado su cuota de mercado en la calle es la de los Hnos. Domínguez Camacho. En los dos últimos dos años, la presencia de la ganadería ha equiparado su presencia en la plaza y en la calle. «Con la crisis, nuestra salvación fue la calle. Gracias a ello sobrevivimos. Les estaremos siempre agradecidos y les tengo muchísimo respeto», declaraba recientemente el ganadero David Domínguez Chacón. «En 2017 lidiamos veintiún toros en la plaza y otros tantos en la calle. Este año han sido diecinueve los que han ido a parar a los festejos populares, o sea, que más o menos los dos mercados van a la par para nosotros», destaca.

David Domínguez pone en valor el conocimiento cada vez mayor que tienen las peñas a la hora de adquirir los toros para sus fiestas. «Saben cada vez mejor lo que quieren, ya no aceptan el toro paletón y con las caras abiertas; ahora vienen buscando ese toro más armónico, con las puntas para adentro... pero, evidentemente, ahora que la demanda en la plaza ha subido, ese toro guapo y bonito no va a la calle. Pero lo siguen buscando, ya lo creo...», concluye el ganadero.