Las danzas de la Octava del Corpus se trasladan a San Miguel de los Reyes

Las danzas de la Octava del Corpus se trasladan a San Miguel de los Reyes

Amics del Corpus y el Consell recuperan la tradición después de que el Colegio del Patriarca prohibiera bailar en su sede hace dos años

LOLA SORIANO

valencia. Las ancestrales danzas de la Octava del Corpus se van a volver a bailar este año, pero en una sede diferente. Esta tradición del siglo XVII ya se recuperó en 2010 a través del Instituto Valenciano de la Música, durante la conmemoración del 400 aniversario de la muerte de San Juan de Ribera, y estuvo representándose hasta 2016 en el Real Colegio del Corpus Christi de Valencia (El Patriarca), pero ahora se podrá contemplar en la iglesia del monasterio de San Miguel de los Reyes, en el barrio de Orriols.

Cabe recordar que los responsables del Colegio del Patriarca decidieron hace dos años prohibir la celebración de estas danzas en su sede -donde se siguen realizando los actos litúrgicos de la Octava del Corpus- pero ahora, después de dos años de receso y de negociaciones para buscar una alternativa, los organizadores han acordado con la Generalitat el traslado de estas danzas a la iglesia del edificio que alberga la sede de la Biblioteca Valenciana.

Como curiosidad, estas danzas se celebraban de forma habitual en junio, una semana después de la fiesta del Corpus de Valencia, pero para esta edición y de forma excepcional, se han programado para el viernes 23 de noviembre a las 19 horas.

El acto se celebrará el 23 de noviembre, a las 19 horas, en el interior de la iglesia

De cara a 2019, la fecha aproximada de celebración será el 27 de junio, ya que el Corpus a nivel nacional se celebrará el día 20 y en Valencia la procesión será el domingo 23 de junio y coincidirá con la misma Noche de San Juan.

El empeño personal del director de capella Saetabis, Rodrigo Madrid, y de la asociación Amics del Corpus, presidida por Francisco Esteve, ha hecho posible que estas danzas tradicionales que bailan ocho niños, puedan tener de nuevo un escenario. «Llevamos tiempo viendo cómo recuperarlas, en junio pedimos ayuda a Presidencia de la Generalitat y se va a poder hacer de nuevo», comenta el presidente de Amics del Corpus, Francisco Esteve.

Los detalles se darán a conocer mañana, pero lo que sí se puede avanzar es que como se realizan circunstancialmente en noviembre, el escenario será el interior de la iglesia del monasterio de San Miguel de los Reyes, con capacidad para unas 600 personas, no en la zona del claustro, por el horario de luz y las temperaturas propias de noviembre.

Cuando se bailaban en el Colegio del Patriarca sí se podían organizar en el claustro porque coincidía con el mes de junio. Eso sí, de cara a próximas ediciones, los organizadores no descartan que igualmente puedan utilizar el patio de San Miguel de los Reyes para este evento.

La recuperación también ha sido posible gracias a la reciente subvención económica de Presidencia aprobada recientemente y que asciende a 17.800 euros. De este modo, el director Rodrigo Madrid, que ya trabajó durante diez años en la recreación de los bailes al frente de un equipo de investigadores, danzantes, músicos, coreógrafos, maestros del baile e indumentaristas, recupera por segunda vez estas danzas. En esta ocasión, serán los alumnos del Conservatorio de Ribarroja del Turia los que protagonizarán la puesta en escena.

«Son unas danzas muy bonitas y que trajo de Sevilla el propio San Juan de Ribera desde Sevilla. Trajo la música, las danzas y explicó hasta el vestuario que debían portar y queríamos darle continuidad tras el parón de estos dos años», añade Francisco Esteve. Fue un encargo personal de San Juan de Ribera a su famoso maestro de capilla Juan Bautista Comes en 1609.

Los niños participantes llevan más de un mes con los ensayos, ahora mismo se están adaptando los trajes, que son propiedad de la Generalitat Valenciana, a cada bailarín y se prevé que en total participen 30 personas, entre los danzantes y el grupo de cuerda Consertium Vocale Valentiae, que les acompañará a la música.

Cabe recordar que en mayo de 2017 el Ayuntamiento de Valencia, a través del edil de Cultura Festiva, Pere Fuset, ya trató de mediar y se reunió con el rector del Colegio del Patriarca para trasladarles la conveniencia de no perder esta pieza patrimonial, pero no hubo un cambio de opinión.

 

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