Un cuadri sólo para valientes

Por la noche, el cuadri rayó también a gran altura. / vicente bronchud

El poder de un toro, el temple en el quiebro y la admiración del público. :: vicente bronchud
Por la noche, el cuadri rayó también a gran altura. / vicente bronchud El poder de un toro, el temple en el quiebro y la admiración del público. :: vicente bronchud

Un bravo y encastado toro de la ganadería onubense pone la emoción en Rafelbunyol | La Peña Taurina Guarisme 16 exhibió además dos reses de las divisas de Jandilla y Juan Pedro Domecq

JOSÉ IGNACIO GALCERÁ

Cuando sale un toro a la calle con casta y bravura, pocos son los valientes que son capaces de plantarle cara. En Rafelbunyol, en los festejos taurinos patrocinados y organizados por la Peña Taurina Guarisme 16, un cuadri marcó la raya y puso la emoción en una lidia intensa y vibrante.

Desde que se abrió el cajón, el toro procedente de la finca Comeuñas se hizo el amo y señor de la arena. Precisamente ahí, en la arena, en unos pocos metros y favorecido por las condiciones de una calle amplia, sin apenas salidas y completamente recta, el toro sacó a relucir todas sus virtudes. Desarrolló sentido, midió, se orientó, condición, la de la listeza, propia de los toros de la ganadería onubense; pero también puso de manifiesto su fondo encastado, dejándolo patente en unas cuantas arrancadas en las que embistió con todo a aquel que le retó. No se lució ni se prestó tanto el toro a los cites con la chaqueta, que cambiaba radicalmente en la enfilada -o carrera a la larga- a la que acudía con codicia, transmisión y emoción. En tres o cuatro ocasiones fue capaz de enlazar hasta tres enfiladas seguidas, lo que desató grandes ovaciones en la calle y los balcones. El nutrido público que abarrotaba el recorrido comenzaba a vislumbrar lo que sería una tarde apoteósica.

Raúl y Balta fueron de los escasos rodadores que desafiaron con éxito al cuadri en los quince minutos de una lidia intensa y de menos a más, como lo hacen los bravos de verdad. Secretario, número 5, del guarismo 4, mantuvo el interés y puso en complicaciones, las propias derivadas de la casta y la bravura, a todos los presentes. Por la noche, el toro, todavía tenía guardadas algunas acometidas, puesto que por la tarde hubo de ser encerrado antes de lo previsto debido al percance, sin mayores consecuencias, de uno de los festeros. Remató en los barrotes en el asfalto y volvió a la arena donde rayó de nuevo a gran altura.

Raúl y Balta fueron los escasos rodadores que desafiaron con éxito al ejemplar de Cuadri El toro de Juan Pedro Domecq completó una buena tarde y protagonizó una gran nocheLa Peña Taurina Guarisme 16 de Rafelbunyol cuenta con más de cuarenta miembros La ganadería de Cuadri se ha convertido en la más solicitada por las peñas y los aficionados

Secretario fue el suceso de un festejo que tuvo otras notas destacadas, como los toros de Jandilla y Juan Pedro Domecq, que, siendo fiel a su origen, no desentonaron y acudieron con nobleza al quiebro. En la embolada, el jandilla acabó por venirse abajo mientras que el juampedro protagonizó una gran noche. La programación de la Peña Taurina Guarisme 16, que cuenta con más de cuarenta miembros y que este año ha organizado por tercer año consecutivos un día de toros en la localidad, se completó con un corro de vacas de Alberto Granchel.

La más codiciada

En pleno apogeo de la temporada de bous al carrer y justo en el tramo donde más festejos con toros cerriles se dan, la ganadería de Cuadri toma el protagonismo entre los aficionados. La predilección por esta divisa es absoluta, siendo la más solicitada por las peñas y comisiones. La fama se la ha ganado a lo largo de muchos años soltando toros en todos los rincones de la Comunidad Valenciana. Hasta ocho toros se han exhibido ya, repartidos de la siguiente manera: dos en el barrio de San Francisco de Asís en Vall D´Uixó, otros dos para la calle Sant Roc en la Vilavella y dos más para la vecina Nules por Sant Bertomeu, uno en Museros y otro, el mencionado unas líneas más arriba, en Rafelbunyol. Para septiembre quedan por ver uno en Burriana, de la Penya Els Braus, y en octubre, dos, uno en la Fira d´Onda y otro para Nules.

Una de cal y otra de arena

De las localidades citadas, hay una que le guarda especial fidelidad a Cuadri. Se trata de la Vilavella, y, concretamente, la Asociación Taurina San Roque, que, desde 1999 -a excepción de un año- lleva confiando anualmente en la ganadería. Hace unos días se exhibieron los dos toros adquiridos para este año, con un juego bien distinto. El primero de ellos fue un toro clásico de la casa: reservón y tardo pero con un fondo importante de casta que sacaba cada vez que un rodador le salía por delante y se dejaba hacer hilo hasta el final. Fue un toro que se entregó y remató en las rateras pero también que aprendió rápido, lo que dificultó el lucimiento de los presentes. Por el contrario, el pasado sábado, en la recta final de los festejos de San Roque se dio suelta a un toro que, si bien fue un toro bien hecho y entipado, nunca quiso emplearse ni pelear. Cosas de los contrastes de la bravura.

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