Un castaño de Cuadri, rara avis de la ganadería, para la Vall d'Uixó

Toro Artillero, nº 18, de Celestino Cuadri. / c. giménez
Toro Artillero, nº 18, de Celestino Cuadri. / c. giménez

Este toro se lidiará durante las fiestas de Sant Antoni Abad, que se celebrarán en 2019

J. CASALS

valencia. Ver un toro de pelo castaño o colorado en los cercados de Comeuñas resulta muy extraño. No es nada habitual este pelaje en los toros de Cuadri, por eso, cada vez que la genética se acuerda de sus antepasados de Urcola, resulta llamativo o cuanto menos, sorprendente. En la camada de saca del año próximo cuentan que hay hasta cinco toros con esta característica, algo inusual en esta divisa. Uno de ellos se guardará como semental, que en esta casa se eligen por reata y hechuras, dos se lidiarán en plazas de primera por su trapío y el cuarto irá a las calles de la Vall d'Uixó, concretamente a las fiestas de Sant Antoni Abad, barrio muy habitual en la temporada de esta divisa, patrocinado por la peña 'El Plàstic'.

Los miembros de esta peña han sido madrugadores y no han querido dejar escapar la oportunidad de reseñar este ejemplar de gran belleza y familia contrastada. Artillero, así se llama este toro proveniente de la familia de los militares, está marcado con el número 18 y el guarismo 5. Un toro de mucha hondura, con badana, corto de manos, silleto, acodado de pitones como es norma en la casa, y de pelo castaño y bociblanco.

La historia de los toros castaños de Cuadri la ha contado el ganadero unas pocas veces, pero siempre es digna de recordar. Es un pelaje que proviene de la sangre Urcola, una de las tres partes con que se forma la ganadería -Santa Coloma (rama Ibarreña) y Pérez de la Concha son las otras dos restantes-. A don Celestino Cuadri siempre le chirrió este pelaje y cada vez que salía una vaca colorada o castaña, le exigía tanto que rara era la que se quedaba como madre. Eso sí, la que aprobaba en el tentadero, su bravura resultaba más que contrastada.

Desde la fundación de la ganadería en el año 46 hasta aproximadamente mediados los años 90, apenas hay toros con esta característica. Sin embargo, es en las últimas décadas cuando comienzan a surgir con mayor asiduidad debido en gran parte a la confianza que deposita en ellos el ganadero actual, Fernando Cuadri, quien observa que dan muy buenos resultados. Ahí están como prueba 36-Friolero, lidiado en Zaragoza en 1999; 5-Arenoso en las Fallas del año 2000; 50-Segador, en la corrida concurso de Madrid de 1998; o 45-Ribete lidiado en la Feria de San Isidro de 2010 que se llevó muchos premios. Friolero, Arenoso y Segador eran hijos del semental Napolitano, de pelo negro listón. Y es que el pelo castaño o colorado aparece en esta divisa cuando un semental listón cubre a una vaca también listona. Cosas de la genética.

Del semental Napolitano proviene otro semental de nombre Lirio, negro listón, que quizá sea uno de los raceadores que más hijos con pelo castaño esté dando en este momento. Uno de sus hijos fue el mencionado toro Ribete, lidiado en Las Ventas. Hijo de Lirio fue también el toro 38-Aviador que, curiosamente, fue semental de la ganadería cuando era novillo y un año después, fue lidiado en Las Ventas por Alberto Aguilar, resultando un toro muy fiero.

Una vez más queda patente el juego de sementales al que somete Cuadri a la ganadería para no caer en consanguinidades. Aquel Aviador provenía de la familia de los militares, igual que Artillero, que será lidiado en la Vall. Y casualidad: ambos castaños. ¿Será igual de bueno que sus antepasados? Todavía habrá que esperar unos meses para comprobarlo.

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