Càlig, fieles a la tradición

La plaça Nova. Es el epicentro del festejo, donde desemboca l´entrà. / ayto. càlig
La plaça Nova. Es el epicentro del festejo, donde desemboca l´entrà. / ayto. càlig

Dieciocho animales de Fernando Mansilla protagonizan este año la entrada, que volvió a resultar multitudinaria

JOSÉ IGNACIO GALCERÁ

valencia. Declarada Bien de Interés Turístico Provincial de la Comunidad Valenciana en 2011, l'Entrà de Bous a l´Estil Calijó es la auténtica reina de las fiestas patronales en honor a San Lorenzo en Càlig. Esperado, multitudinario, cuidado y tradicional, así es este espectáculo que año tras año reúne a miles de aficionados en esta pequeña localidad de la comarca del Bajo Maestrazgo y que es, sin duda, uno de los de mayor solera de cuantos se celebran. La particularidad y características del recorrido todavía lo hacen más especial. Pero no solo. Algo más de un kilómetro, en concreto, un kilómetro y cien metros, es la distancia que deben cubrir los animales desde la salida en lo que se conocía antiguamente como Garrofer de Tafalla, situado en la carretera de salida de Càlig hacia la población de Cervera del Maestrat, pasando por la calle Doctores Marzà hasta desembocar en la Plaça Nova, donde se concentra el grueso de público que se reparte entre los distintos cadafals. La peculiaridad de la entrada va más allá, ya que el recorrido es completamente en línea recta y abierto, lo que permite prácticamente contemplar el espectáculo desde principio a fin.

L'Entrà de Bous se mantiene inalterable al paso del tiempo. Como si no pasasen los años. Aquellas estampas añejas de los toros junto al resto de ganado siguen vigentes en pleno siglo XXI. Se es fiel a una tradición, a una cultura y a una manera de entender la vida. De generación en generación. A día de hoy todavía perduran los mismos modos con que antiguamente se celebraba. Del campo hasta el Garrofer de Tafalla, un árbol que está situado al lado de lo que es hoy la carretera y que servía, y sigue sirviendo, de punto de referencia para el inicio del recorrido. Pese a que la esencia continúa siendo la misma, ello no implica no adaptarse a los tiempos. Todo lo contrario. Precisamente, este mismo año, en busca de potenciar y hacer más atractivo el espectáculo, la localidad ha mejorado la infraestructura, cerrando con barreras todo el recorrido, y ha renovado el toril donde aguardan los animales hasta su suelta. «Ha habido muchos años que solo ha llegado un animal a la plaza porque se escapaban durante la carrera. Ahora, con todo el recorrido vallado, ha ganado el espectáculo y también la seguridad», señala Vicent Cuartero, de la Peña Taurina Els Amics, que este pasado mes de junio celebró su decimoquinto aniversario con la organización de un desafío de ganaderías entre las divisas navarras de Eulogio Mateo y Hermanos Domínguez, un concurso con vacas de seis ganaderías que se llevó La Paloma merced a la actuación de Montañesa y un concurso de emboladores.

Precisamente Els Amics, junto a la Peña Taurina Calijona, con más de dos décadas de vida, son los encargados de organizar y gestionar todos los espectáculos y actividades que se celebran en torno al toro. Para ello cuentan con la colaboración del ayuntamiento, que se implica y apuesta de lleno por la Fiesta. "A nivel taurino, Càlig es la referencia para todos los aficionados de la comarca. Viene mucho público de fuera", comenta acerca de un evento que congrega no solo a personas de la comarca y la provincia sino también del sur de Tarragona, de las conocidas como Terres de l´Ebre donde el toro en la calle es actor principal en muchas poblaciones. "Ocurre también que gente del pueblo que no vive aquí durante el año, no se lo pierde por nada del mundo. Es un día muy emblemático para nosotros", reconoce.

«Con todo vallado, se ha ganado en espectáculo y también en seguridad», señalan en la peña Els Amics Como antiguamente, el Garrofer de Tafalla es punto de inicio de un recorrido de algo más de un kilómetro

L´Entrà de Bous de Càlig abarca otros ámbitos más allá del estrictamente taurino. El toro, en esta localidad, inspira a otras vertientes culturales y artísticas como la fotografía. Alrededor de él se pone en marcha un concurso exprés de fotografía que recoge los mejores momentos del festejo y que está dotado con 300 euros para el ganador. A la fotografía vencedora le corresponderá además ilustrar el programa de actos de la entrada del próximo año. "Es una manera de implicar a personas que tienen también interés en la fotografía y no solo en los toros. Cuantos más alicientes haya, mejor".

Otra de las señas de identidad de l´Estil Calijó es el número de animales que se sueltan. Por abajo el límite se ha situado en un mínimo de quince, mientras que por arriba todo depende de la capacidad que tenga el camión para transportarlos desde sus respectivas fincas hasta la localidad. Este año, que la entrada ha corrido a cargo de la ganadería de Fernando Mansilla, se corrieron un total de dieciocho. "Hubo un gran ambiente. Aquí la fiesta comienza un par de horas antes de que salgan los animales ya que las charangas y una asociación de baile de la localidad hacen su particular espectáculo. Luego hay unos carretones infantiles para los más pequeños, hay muchas actividades antes de que a las ocho se suelten los animales", expone. Una vez finalizada la entrada, se exhibieron cinco animales en la plaza para dar continuidad a una jornada que finalizó con las emboladas.

Concurso de ganaderías

A lo largo de los últimos días, Càlig, además de la entrada de toros, celebra un concurso de ganaderías con algunas de las que mejor momento atraviesan en la actualidad. Hasta el momento, y a falta de que se completa la programación, cabe destacar la actuación de las reses de Benavent, que rayaron a buen nivel en líneas generales, encabezando la clasificación por puntos. Reseñar, asimismo, la puesta en escena de la ganadería de Fernando Mansilla, que pese a que le fallaron algunos animales, dio también una buena tarde. En disputa están los premios a la mejor ganadería, mejor vaca y mejor toro.

 

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