Adaptarse a la nueva realidad del encierro

Aunque todavía faltan dos días para que finalicen las fiestas de San Fermín, mucho se ha escrito y hablado ya sobre los encierros de este año. El antideslizante y una parada de cabestros que arropan a los toros desde los corrales de Santo Domingo hasta los de la plaza sin apenas dar opción a los corredores de coger toro han centrado el debate entre los corredores. «Como aficionado, creo que se está perdiendo un poco la esencia del encierro. Si vamos a Pamplona es por ponernos en la cara de un toro con el tamaño y la seriedad que allí sale, algo que no se puede hacer en ningún otro sitio. Ahora mismo eso cuesta mucho. Va a tocar adaptarse a correr de otra forma», apunta Sisco Bas, quien continúa con la reflexión. «A mí me gusta hacer las cosas bien, con limpieza y respetando al animal, que es lo que me han inculcado desde pequeño. Prefiero quedarme sin correr un día que cogerme del pitón de un cabestro y que me lleve. Estoy en contra de esas actitudes».

En la misma línea que su compañero se muestra José Miguel Gómez, que pone un símil a la situación actual de la carrera. «Esto es como cuando sales a jugar un partido de fútbol y el rival te pone diez defensas. En ese caso, hay que insistir, insistir e insistir. Habrá que adaptarse», dice.