Una lluvia de flores para celebrar el Día de la Resurreción

Espectacular imagen del desfile celebrado ayer en el barrio del Cabanyal. :: j. j. monzó/
Espectacular imagen del desfile celebrado ayer en el barrio del Cabanyal. :: j. j. monzó

La Semana Santa Marinera cierra sus festejos con un desfile que llenó las calles del Cabanyal de colores vivos tras el recogimiento del Sábado de Gloria

CARLOS GARSÁN

La Semana Santa Marinera pasó ayer del blanco y negro al tecnicolor. Tras un Sábado Santo de luto y recogimiento, las cofradías echaron el resto para el Desfile de Resurrección. Los colores vibrantes y estampados psicodélicos tomaron ayer las calles de los Poblados Marítimos, en un paso de carácter festivo que reunió a las treinta cofradías, hermandades y corporaciones que forman parte de la fiesta.

Desde la avenida del Mediterráneo hasta la plaza de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Centenares de personas se agolparon a lo largo de todo el recorrido, un multitudinario encuentro que, además, gozó del buen tiempo que ha dominado durante toda la semana. El silencio característico del Viernes Santo dio paso a un alegre desfile en el que los participantes lanzaban flores a un público entregado y que correspondía al gesto con gritos y aplausos de júbilo. «¡Olé la gracia, Miguelín!», espetó en pleno desfile la madre de uno de los cofrades a su paso por la calle Reina.

Los granaderos cambiaron sus típicos pantalones negros por otros de color blanco y pasearon con el sable hacia abajo en señal de alegría. Por su parte, los cofrades desfilaron a cara descubierta y con ramilletes de flores en los báculos. Estos últimos dejaron, además, una escena curiosa, pues el despejado cielo obligó a muchos de ellos a cubrirse el rostro con gafas de sol. Una de las peculiaridades de este desfile es la ausencia de imágenes y de tronos-andas, mientras que los personajes bíblicos representados lucen vistosos trajes en los que predominan los colores vivos. A pesar de que dicen que el negro va con todo, el de ayer fue un desfile de arcoíris.

Como en el resto de actos, son muchos los visitantes que no perdonan el 'front-row' y que, desde primera hora de la mañana, acuden a las calles por donde pasa el recorrido para lograr una silla en la preciada primera fila. El asiento, en esta ocasión, se paga, unos beneficios que serán donados íntegramente a Cáritas Diocesana de Valencia. Rosa es una de los muchos vecinos que acuden con devoción a los diferentes actos de la Semana Santa Marinera, una cita que no perdona desde hace cuarenta años. «Mi padre era uno de los que, antiguamente, llevaba las andas a hombros, cosa que ahora no se hace. Desde muy pequeñita vengo, es una tradición que nunca hemos perdido», explica la vecina del Grao.

Con peor suerte, otra de las vecinas de la calle Reina protagonizó un altercado que, al final, quedó solo en un susto. Una mujer de unos cuarenta años lanzó una maceta desde su balcón, sin causar heridos entre el público. Según informa la Policía Local de Valencia, la mujer afirmó creer que se celebraba la tradicional 'trencà dels perols', acto que había tenido lugar durante esa misma madrugada y en el que sí se permite el lanzamiento de vajilla o agua desde las ventanas de las casas.

En la misma calle Reina se encontraba la tribuna de autoridades que, en esta ocasión, acudieron en masa al desfile. Concejales populares como Lourdes Bernal, Ana Albert, Alfonso Novo o Ramón Isidro; o socialistas como Pedro Sánchez, Pilar Calabuig, Félix Estrela o Joan Calabuig no quisieron perderse la cita, así como el arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Como novedad, también estuvo presente la consellera de Cultura y Educación, MªJosé Català; el conseller de Gobernación y Justicia, Luis Santamaría, y el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, que aprovechó para destacar la «singularidad» del desfile.

Aunque hace un balance «positivo» de la semana, el concejal de Fiestas y Cultura Popular, Francisco Lledó, admite que el «reto» de cara al futuro es fomentar la comunicación referente a los actos dentro de la ciudad, una promoción enfocada a todos aquellos valencianos que no conocen la Semana Santa Marinera. «Lo que hay que hacer es seguir apoyando a las cofradías, pues compiten con un ocio vacacional que es difícil contrarrestar», afirmó.

Aunque lo habitual es que, a su paso por la tribuna de autoridades, las bandas de música entonen el clásico pasodoble 'Valencia', no fueron pocas las que quisieron innovar añadiendo algún que otro éxito popular a la 'playlist' del Desfile de Resurrección. De esta forma, la Corporació de Granaders de la Verge sorprendió a más de uno tocando el 'I Will Survive' de Gloria Gaynor.

Siendo una tradición propia del Cabanyal, el paso también contó con la interpretación de 'Bajo del mar', popular canción de la banda sonora de La Sirenita; 'The Power of Love', interpretada, entre otros, por Céline Dion; o 'Fernando', del grupo sueco ABBA. La lista de éxitos se completó con 'Vivir así es morir de amor', de Camilo Sesto, y la marcha Radetzky, de Johann Strauss.