Capirotes hinchables para que los penitentes no sufran

David Banacloche, con los capirotes hinchables. :: sandra donat/
David Banacloche, con los capirotes hinchables. :: sandra donat

El invento ya tiene grandes seguidores en la Semana Santa Marinera y ya empiezan a comprarlo en Andalucía, Islas Baleares y Canarias

LOLA SORIANO

valencia. La Semana Santa que se celebra en toda España es una de las fiestas que conserva prácticamente intacta todas sus tradiciones, pero hay veces que llegan innovaciones que hacen la vida más fácil y que se van incorporando en el día a día. Este año ha llegado con fuerza un complemento de indumentaria que se está convirtiendo en toda una revolución. Se llama 'Capiglob' y es un capirote hinchable que ha creado un valenciano, un joven vecino del Cabanyal.

El inventor se llama David Banacloche y ha comenzado a comercializar este producto en su tienda, El taller de Helmo, situado en la calle Vicente Brull 75 y también cuenta con venta on line.

Este accesorio se utiliza para que la tela del capirote de los vestas quede firme y apuntando al cielo. «Hasta ahora la gente optaba por poner cartón o una rejilla de plástico, pero estos materiales o pesan mucho o se clavan en la cabeza y no son cómodos de llevar», indica David Banacloche.

Este joven detalla que es nacido en el Cabanyal, «llevo toda la vida viendo la Semana Santa Marinera y escuchaba a muchos penitentes quejarse del dolor o roces que les producen los refuerzos que utilizan para los capirotes. Pensé que este problema podía tener solución. Comencé a darle vueltas al tema y al final he dado con este capirote hinchable que he patentado hace seis meses, para que no plagien mi idea».

Banacloche comenta que primero probó con tela de globo aerostático impermeable, «pero vi que no era factible. Pensamos que lo mejor era intentarlo con el vinilo, que se suele usar para flotadores o colchones hinchables y hasta para estores». Una vez tenían claro que este era el material que quería emplear, «como tenía una amiga en China, mandé una prueba para que me hicieran prototipos. Primero los hice con estrías en toda la pieza, que también he patentado, y luego con el cono liso y la parte de abajo con estrías, que es el diseño final que le he dado», afirma.

El problema que encontró luego es que para hacer pedidos a China «tenía que encargar 5.000 ó 6.000 unidades, y encontré una fábrica en España que me los hacía a buen precio y ya hemos empezado a producirlas y venderlas», añade David Banacloche.

A este vecino del Cabanyal ya le están 'quitando' de las manos los capirotes hinchables, que ha patentado con el nombre de Capiglob. «Ya he vendido para colectivos de la Semana Santa Marinera como el Santo Encuentro; el Sepulcro; Petrorianos y Penitentes; Afligidos o el Buen Acierto», detalla. Además, está tendiendo éxito en fiestas como la Semana Santa de Sevilla, Málaga, Córdoba, Canarias y Islas Baleares, donde ya hay empresas que le distribuyen su producto. «En España calculo que habrá más de un millón de penitentes en las distintas fiestas de Semana Santa, todos ellos son potenciales clientes», añade.