Tras los pasos del Santo Cáliz

Tras los pasos del Santo Cáliz

La celebración del Año Jubilar reactiva el interés por crear una ruta turística sobre la reliquia que se venera en la Catedral

ISABEL DOMINGO

«Todos los caminos al final van a conducir a Valencia y no a Roma». La frase, pronunciada por la alcaldesa, Rita Barberá, durante la festividad de San Vicente Mártir, bien podría servir como eslogan para el Camino del Santo Cáliz. O para una de las tantas rutas que se promueven desde diversas entidades pues la declaración del Año Santo Jubilar Eucarístico del Santo Cáliz, que arrancará el último jueves del próximo mes de octubre, ha reactivado el interés por crear una ruta de peregrinación.

El Ayuntamiento de Valencia ya anunció hace unos meses su interés por impulsar un recorrido para complementar la iniciativa de la exposición 'Els camins del Grial', que se inaugurará el próximo marzo en el Almudín. Se sumó poco después el Arzobispado de Valencia, planteando, eso sí, «un camino esencialmente religioso y no un camino turístico», en palabras del deán de la Catedral, Emilio Aliaga.

Pero las propuestas no quedan ahí porque la Diputación de Valencia también aprobó en el pleno de noviembre la promoción de la ruta del Santo Cáliz al entender que «abre la posibilidad para las comarcas valencianas de convertirse en recorrido central de una potencial ruta de peregrinaje internacional de indudable impacto económico, turístico y patrimonial».

Zaragoza ha sido la última en apuntarse a este boom con un proyecto financiado por la Comisión Europea denominado 'Grail' con el que se pretende dar forma a una ruta transnacional. Dirigido por la Universidad de Zaragoza, el Ayuntamiento de Valencia avanzó a finales de enero que negocia sumarse a él.

De momento, el único itinerario que ya es oficial es el que ha recorrido Nacho Martín, un técnico en creación de senderos apasionado de la recreación de caminos históricos. Acaba de publicar 'Camino Santo Cáliz. Ruta de los peregrinos', basado en su experiencia tras haber realizado la peregrinación por tierras aragonesas y valencianas. En total, 686 kilómetros en 30 etapas que ahora se han transformado en una topoguía que contiene información técnica de cada una de ellas: mapas, recorridos y perfiles. Además, como novedad, se incorporan códigos QR que enlazan a información ampliada técnica, turística y de servicios de cada etapa paso a paso.

Un año de investigación

De ahí que Nacho Martín se considere ya, y se autodenomine, como el primer peregrino del Santo Cáliz, pues llegó a Valencia tras conocerse la aprobación del Jubileo concedido por el papa Francisco.

Su trabajo empezó en mayo de 2014, un año antes, «porque el camino hay que crearlo sobre papel y luego hacerlo para comprobar que los senderistas pueden recorrerlo», explica Martín, que basa su trazado en datos históricos y en el recorrido de los antiguos peregrinos europeos que llegaban a San Juan de la Peña y se desviaban a Valencia para venerar la reliquia que alberga la Catedral.

Somport es la entrada natural de los peregrinos que realizan el Camino de Santiago, por lo que recomienda iniciar el Camino del Santo Cáliz por este mismo punto. «De ahí bajamos a Sásabe, donde encontramos el primer lugar importante de este peregrinaje», relata. Se trata de la ermita situada a apenas 20 kilómetros de Jaca.

Unos puntos, como la cueva de Yebra o el templo de Siresa, en los que el vaso sagrado se ocultó a finales del siglo VIII. Santa Cruz de la Serós y San Juan de la Peña son otras dos referencias importantes en la ruta del Santo Grial, especialmente el segundo, en cuyo antiguo monasterio quedó custodiado durante casi trescientos años.

Bailo es otra de las localidades en que Nacho Martín recomienda hacer parada en su topoguía. «Tuve la suerte de que mi peregrinación coincidiera con su recreación histórica», recuerda. Era septiembre de 2014 y esta población revivía por segundo año cómo el Santo Cáliz permaneció en esta localidad de la Jacetania entre los años 1014 y 1045.

Una iniciativa que sirve al presidente del Centro Español de Sindonología, Jorge Manuel Rodríguez, para plantear algo similar en Valencia. «Se podría hacer con la llegada de Alfonso el Magnánimo a la ciudad, recuperando, por ejemplo, los trajes de la cabalgata histórica del 9 d'Octubre», apunta.

Ruta medioambiental

La ruta de los peregrinos tiene también su lado medioambiental. Como explica Nacho Martín, «soy experto en ese campo y no podía dejarlo a un lado. Además, un peregrino se pone a prueba en este tipo de recorridos. Es una experiencia increíble». Por ello, reivindica también la revitalización de los caminos históricos, de aquellas calzadas que se han olvidado con el paso de los años.

Riglos, Loarre, Bolea, Huesca, Tardienta o Zaragoza surgen también en su libro, que se presentó recientemente. De ahí el Cáliz saltó a Barcelona, de donde llegó a Valencia a través de dos posibles trayectos: por un lado pudo enlazar por la vía Augusta, es decir, a través del litoral, o, por otro, por la ruta de Teruel-Alcañiz, que es la que escogió Nacho Martín al realizar la peregrinación.

Morella, San Mateu, Cálig o Peñíscola, por la presencia de Benedicto XIII (el Papa Luna), son otros puntos contemplados en el Camino del Santo Cáliz. A ellos hay que añadir, según el trazado que propone Martín en su guía, la ermita de San Antonio en la sierra de Irta, Alcalà de Xivert, les Coves de Vinromà, el santuario de la Magdalena o Burriana.

«Hacer este camino ha sido cumplir el sueño de toda una vida», confiesa mientras recuerda el cariño que ha recibido de los habitantes de los municipios por los que ha pasado. «Hay mucho interés en esta ruta. Por eso sería interesante que todos nos uniéramos en un único proyecto en beneficio de la proyección del Santo Cáliz», reclama.