Últimas puntadas a los trajes de valenciana

Últimas puntadas a  los trajes de valenciana

Los talleres de indumentaristas trabajan a toda máquina para cumplir con las entregas de justillos, faldas y prendas de bebé

LOLA SORIANO

valencia. Algunas fallas programan las presentaciones de sus comisiones adultas e infantiles desde el mes de diciembre, pero es ahora, entre enero y febrero, cuando este acto de la agenda fallera cobra protagonismo. Este fin de semana, de hecho, se celebrará la exaltación de Estefanía López y María Donderis como falleras mayores de Valencia de 2015 y sus cortes de honor.

Más de un comisionado se animará a última hora a renovar su vestuario, sobre todo si han comprobado que los turrones le han pasado una mala pasada, pero no hay que dormirse en los laureles porque los indumentaristas ya trabajan a toda máquina.

Es más, en algunos talleres ya no cogen más pedidos o sólo si hay urgencias justificadas. Como explica Álvaro Moliner, «nosotros atendemos peticiones para hacer nuevos trajes hasta noviembre, luego es complicado porque ya nos ponemos a confeccionar las prendas».

Ahora el ritmo es intenso, tal como indica por ejemplo Amparo Fabra. «En verano las clientas vienen y hacen el encargo, en septiembre empezamos a trabajar y estos días ya es tiempo de pruebas y entregas de trajes», comenta Fabra.

Durante este mes entregan decenas de trajes de valenciana. «Hemos terminado y entregado muchas prendas para clientas de Convento Jerusalén, Maestro Gozalbo o Quart-Extramuros porque están en plenos actos de presentaciones», argumenta la indumentaristas.

Amparo Fabra realiza tres pruebas antes de dar por terminado el traje: «La primera es la de medidas. Luego viene la prueba del traje, que solemos estar hora y media probando y rectificando y una prueba corta el día de la entrega». Fabra explica que en esta última «les indicamos dónde van los enganches de la falda o cómo ponerse los cuerpos porque son rígidos y tienen que familiarizarse con ellos».

Esta indumentarista detalla que en los cuerpos lisos «me gusta hacer reproducciones. Me documento en fondos de museos y me gusta explicarles a las clientas en qué museo lo he visto».

Este año además de las telas con vivos colores, se están haciendo bastantes trajes con damascos. «Son telas más baratas, pero quedan preciosas», matiza. Detalla que hasta hace poco «las falleras mayores de las comisiones se hacían tres trajes nuevos. Ahora, con la crisis, a lo mejor se hacen uno nuevo, pero adaptar otros o los engasillan, algo que no me parece mal».

Carmen Asins, de Les Barraques, explica que este año han llegado por igual pedidos de trajes nuevos como arreglos. «Pero tengo que decir que este año está más animado. La gente se ha cansado de la crisis y viene con más alegría. Hemos notado un aumento del 20%», indica Asins.

Esta indumentarista detalla que están entregando este mes siete u ocho trajes a la semana «porque nada más pasar la Navidad vienen las presentaciones y hay que rematar los pedidos».

Carmen Asins explica que «siempre hay gente que viene a última hora. Prácticamente hasta quince días antes de San José estamos trabajando sin parar. De hecho recuerdo, que el año pasado vino una chica que ahora vive en Madrid. Quería salir en la Ofrenda y, aunque con algo de urgencia, se pudo hacer».

En cuanto a los colores que están eligiendo las clientas esta temporada, asegura que apuestan sobre todo por tonos naturales como pueden ser el arena, berenjena o el tono verde musgo.

Y si bien hay un especial ajetreo en las entregas, también es tiempo de comenzar los trajes de las comisiones infantiles. Tal como detallan Fabra o Asins, «como las niñas crecen mucho de un año para otro, hay que esperar hasta los últimos meses por si dan algún estirón». Igualmente es el momento de preparar los trajes de 'bolquer' o saragüell. «De momento, me han llegado más de 30 encargos para recién nacidos», indica Asins.

Sandra Muñoz, mamá

El indumentarista Álvaro Moliner también está en plena prueba de trajes para niñas o bebés. Y entre las visitas que recibirá para adquirir 'bolquers' estará, por ejemplo, Sandra Muñoz, fallera mayor de Valencia 2012. Sandra ha sido mamá «y Álvaro ya me dijo que el primer traje de mi hija tenía que ser suyo». Según Sandra, la nueva fallerita lleva por nombre Valeria Martínez Muñoz. Pesó al nacer 3,460 kilos y midió 51,5 centímetros. «Estoy deseando poder desfilar en la Ofrenda con ella», indicó Sandra Muñoz.

En muchos talleres han aumentado las horas de trabajo y el personal. Por ejemplo, Álvaro Moliner indica que «desde septiembre u octubre hemos pasado de tres a seis modistas fijas. Con las medidas y tres pruebas están listos los trajes».

También han aumentado personal en Espolín. «En abril o mayo solemos tener dos modistas y desde septiembre aumentamos a nueve», indica Juanjo Prósper. En esta firma indican que «desde junio estamos entregando los segundos y terceros trajes de falleras mayores porque nos gusta ir con previsión. Ahora toca entregar los primeros trajes.

Tanto Prósper como el resto de indumentaristas detallan que, a partir de ahora, se centrarán sobre todo en hacer los corpiños lisos que se suelen lucir para un acto tan importante como la Ofrenda.

Otra curiosidad que indican desde Espolín es que «como hay valencianos que por trabajo viven fuera, sprovechan las pasadas Navidades o puentes para hacernos encargos, para cuando vengan en Fallas que esté todo listo». El mismo caso detallan en Álvaro Moliner, con pedidos de valencianos que están en Alemania, Inglaterra Francia.

Carmen Asins explica que tiene clientes en Madrid o Inglaterra «y mandan a familiares a hacer el encargo. También he tenido casos de gente que me envía por fax o por ordenador la marca del pie para poder hacer el zapato a medida».