La venta ambulante vuelve a la plaza

Fotur y los comerciantes denuncian los puestos de comida sin permiso y la policía interviene para retirarlos de la vía pública

Á. S.

valencia. Cierto es que no como en años anteriores, gracias a la campaña de denuncia de los comerciantes del centro y a los esfuerzos de la muy mermada Policía Local, pero lo cierto es que la venta ambulante ha vuelto a la plaza del Ayuntamiento en los momentos previos y posteriores al disparo de la mascletà.

Así lo denunciaron ayer desde la Federación de Ocio, Turismo, Juego, Actividades Recreativas e Industrias Afines de la Comunidad Valenciana (Fotur), que remitieron a este diario vídeos de vendedores de patatas fritas que salen de bolsas de basura que se esconden en contenedores y que se venden al peso, sobre todo en el extremo norte de la plaza y en la zona más cercana al Rialto y el Ateneo Mercantil. Las mismas fuentes, eso sí, señalaron que los agentes de la Policía Local de Valencia hicieron acto de presencia en la zona tras recibir la denuncia y evitaron que continuara una venta de productos alimenticios que no cuenta con ninguna autorización ni permiso en regla.

En años anteriores, las discrepancias entre Consistorio y vendedores por la cuestión motivó incluso declaraciones de los responsables de los comerciantes del centro. Todo ocurrió este mismo fin de semana pero hace un año. Con las calles del entorno de la plaza del Ayuntamiento cerradas por cuestiones de seguridad, aparecieron decenas de vendedores ambulantes ilegales de comida y bebida en el entorno de la mascletà. Tras la denuncia en redes sociales, la Policía Local de Valencia puso multas y realizó decomisos, pero insuficientes para comerciantes y hosteleros. Los empresarios del centro entendían entonces, como ahora, las restricciones impuestas en materia de seguridad, pero no compartían que la presencia policial se limitara a vigilar las calles que no se pueden ocupar y no eviten la venta ilegal de latas y aperitivos en forma de patatas fritas, vendidas sin ningún control entre el público que acude a presenciar la mascletà.

En años anteriores el Ayuntamiento, a través de la concejalía de Licencias, ha intentado poner coto a los puestos que venden comida en la calle, así como a los lateros. La intención ha sido en todo momento eliminar las parrillas ilegales y cambiarlas por camiones de comida, que ya el año pasado se concentraron en torno a las fallas de la sección de Especial más importantes, así como en Marqués de Sotelo, pero el control sobre los lateros lo ha de realizar la Policía Local, que este año, como en ejercicios anteriores, ha reforzado el dispositivo especial de vigilancia de los alrededores de la plaza del Ayuntamiento.