Los primeros pasos de las falleras mayores de Valencia

Marina, bailando una dansà
en la plaza de la Virgen./
Marina, bailando una dansà en la plaza de la Virgen.

Marina y Sara son unas apasionadas de la dansà y los 'playbacks'La niña no se perdió ningún acto de su agrupación y la mayor bailó y fue a la Ofrenda a pesar de las dolencias por un accidente

valencia. Si hubiera una escala para medir el nivel de amor por las Fallas a buen seguro que Marina Civera y Sara Larrazábal, las falleras mayores de Valencia de 2019, lograban un diez en la puntuación. Y es que desde bien pequeñas y en el reinado fallero de su comisión han demostrado que viven intensamente las Fallas durante todo el año.

En el caso de Marina Civera, un buen ejemplo fue el espíritu de superación que demostró desde el pasado 14 de marzo. «Sufrí un accidente de moto, pero no me perdí ningún pasacalle, ni las entregas de premiso ni por supuesto la Ofrenda», explica. Iba combinando el calzado de valenciana «con unas botas de goma más cómodas y no me perdí ni los bailes regionales que hacemos en mi comisión, Barrio San José, en la semana fallera».

Cuando acabó el baile se sentó en la carpa en una silla y los amigos le aliviaron los dolores con una bolsa de hielo. «Tampoco me perdí la plantà. Recuerdo que me pusieron sentada en un taburete», indica.

Sara lloró en su exaltación al escuchar a su madre y hermana como mantenedoras

Un momento del reinado que recuerda con cariño es cuando coincidieron tres comisiones para hacer un pasacalle conjunto por Xúquer. «Normalmente cada comisión hace el pasacalle por su demarcación, pero nos juntamos con Séneca-Yecla y Rubén Darío y entramos a nuestra plaza con un pasillo».

Marina ya provenía de una comisión de Cullera, pero con siete u ocho años recaló en Barrio San José. «De pequeña me gustaba participar en el teatro infantil y la obra se estrenaba durante la exaltación», indica la fallera mayor de Valencia.

Marina Civera ya tuvo la suerte de ser corte infantil con Nuria Llopis (FMIV 2006) y vivió un año mágico. De aquella experiencia aprendió mucho protocolo. De hecho, el presidente de su falla, Gerardo Luján, explica que es una de las materias que domina a la perfección. «En su año de reinado, cuando acudíamos a una presentación, primero comprobaba que los dos íbamos correctamente ataviados con el traje y repasábamos cómo subir a saludar a los falleros anfitriones».

Como amante de la indumentaria, además de adquirir nuevas telas, también opta por rescatar 'joyas' de su infancia y, por eso, en su año de reinado en la comisión lució su falda de fallera mayor infantil que supo combinar con un jubón negro.

Marina siempre ha sido una todoterreno y de los cinco a los once años realizó patinaje artístico. También tocó la guitarra «aunque luego descubrí el ukelele, que tiene cuatro cuerdas, y me gustó. Llegué a componer una canción». Su pasión por el deporte, concretamente por el surf, le ha llevado a buscar buenas olas en Asturias, Galicia, Cantabria, Portugal y Francia.

Otra de sus pasiones es la dansà. Comenzó a bailarla desde pequeña y tanto ella como su hermana Paula igual participan en la exhibición que hacen en su comisión, como en las jornadas de 'Balls al carrer' o en la dansà a la Verge. Su presidente, Gerardo Luján, describe a la perfección la pasión de la joven. «Parece una mariposa, ya que baila con elegancia, de forma sencilla y siempre con una sonrisa», según Luján. Su presidente explica que «el año pasado cuando terminó de bailar en la plaza de la Virgen, se le acercaron extranjeros y les supo describir en inglés todas las piezas del traje».

Como anécdota, detalla que tanto Marina, como su hermana Paula y su tía Espe son seguidoras del Valencia CF y «me consta que ha viajado mucho por Europa para ver jugar al equipo».

El presidente de la agrupación del Marítimo, Pepe Pastor, indica que «es una grandísima fallera. Siempre tiene una sonrisa, es cercana y con facilidad de palabra. Con ella, ya hemos logrado cinco falleras mayores infantiles de Valencia y cuatro falleras mayores».

Sara Larrazábal también lleva en los genes el amor por las Fallas. «Nació en noviembre y en marzo fue a la Ofrenda. Nos llevamos el biberón detrás. Y el segundo año de Ofrenda la chiquilla ya fue andando», comenta su madre, Rosana Bernal.

Cuando su hermana Adriana fue fallera mayor infantil de la comisión fue Sara la que subió al escenario con la banda. El día de su presentación Sara manifestó con lágrimas las ganas que tenía de representar a la comisión. «Las mantenedoras eran su madre y su hermana Adriana y la niña arrancó a llorar nada más verlas. Tuvimos que hacer un receso en el acto para calmarla y seguir», indica Gerva Lazarrábal, padre y entonces presidente de la comisión.

Como explica David Moreno, delegado de Infantiles de la agrupación Olivereta (que preside Celso Eslava), «a la niña le encanta bailar tanto la dansà como los playbacks y participar en todo lo que organiza la agrupación». El pasado año fueron a animar la medio maratón disfrazados de 'Star Wars' «luego hicimos un receso para ir a la falla Sainetero Arniches porque tenían que participar haciendo un ninot. Cuando terminaron, volvieron a animar a los corredores».

En un acto de la agrupación las compañeras infantiles abrazaron tanto a Sara, que la niña acabó cayendo y dio la vuelta de campana con el traje de valenciana.

Sara igual disfruta en la plantà poniendo el césped y la decoración a la falla infantil, que yendo con su fallera mayor, Carmen Blasco, y su presidente infantil, Martín Moreno, a la feria para llegar a casa cargada de peluches. Un día entrañable es cuando fueron a hacerse un reportaje en los jardines de Monforte, «posaron haciendo el avión para indicar que era el despegue del reinado, y fueron muchos los turistas chinos que se hicieron fotos con ellos», recuerda su madre. En la familia materna de Sara hay muchos músicos profesionales en La Armónica de Bunyol y la joven siempre acude a la fiesta y procesión que organizan.

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