Última en premio, primera en orgullo

El noveno premio de la sección Séptima C. :: J. A. M./
El noveno premio de la sección Séptima C. :: J. A. M.

La Falla Blasco Ibáñez-Mestre Ripoll celebra su reconocimiento con la alegría de una comisión renacida por un grupo de colegas

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

«Estamos encantados con nuestro un 'palito'. No sentimos esa tensión por ganar de las fallas de Especial. La ilusión es que nuestra fallera mayor haya podido recoger un premio». Ximo Darder es el presidente de la falla Blasco Ibáñez-Mestre Ripoll y se muestra «orgulloso y satisfecho» con el noveno premio de la sección Séptima C, último de los que otorga el jurado de las Fallas 2016.

El monumento es creación de Fran Santonja con un presupuesto de 1.200 euros y lleva por lema 'Vaya cuadro'. La falla no olvida en su temática el problema de la violencia de genero. La lacra arderá en la Cremà con muñecos representados por recortes de papel de color morado. «Es la violéncia de genere el handicap de la nostra societat. Senténcies que no arriben a terme. No hi ha lloc per al masclisme», reza uno de los carteles explicativos. Esta preocupación en su mensaje le ha valido un reconocimiento de la Diputación y una subvención de 180 euros.

Blasco Ibáñez-Mestre Ripoll es, en realidad, una «falla resucitada». Se extinguió y «entre un grupo de 14 amigos decidimos resucitarla tras saber de su existencia por algunos miembros de la antigua comisión», recuerda Darder. De eso hace ya 13 años. Con el arranque del milenio, la falla resurgió de sus cenizas y hoy cuenta con 70 falleros de entre 3 y 72 años.

En esa nueva vida, la falla se ha movido con soltura entre la sección Sexta y Séptima. Con los lógicos límites presupuestarios de cualquier falla pequeña, ha plantado cada año y en la Séptima cosechó un cuarto premio.

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